miércoles 26 de mayo de 2010

¿Educación igualitaria?

Ahora que andamos en procesos evaluativos, nos damos cuenta -más cuenta, porque ya lo sabíamos- de las carencias, dificultades y problemas de nuestro sistema educativo. Cuando hace años, con la implantación de la Logse, nos fuimos enterando de que se pretendía una especie de café para todos, pero descafeinado (o aguado, que viene a ser lo mismo), ya se veía que la cosa no podía funcionar. La tan proclamada atención a la diversidad, se llevaba a cabo (muchas veces con un loable esfuerzo, es cierto) sólo por abajo: mientras tanto, los alumnos mejor dotados y dispuestos se aburrían soberanamente. 

Pues resulta que el invento ni tan sólo sirve para rescatar a los menos favorecidos. Acabo de ver por encima un informe de 216 páginas realizado por un miembro del Tribunal de Cuentas francés (Cour des comptes), titulado "L'éducation nationale face à l'objectif de la réussite de tous les élèves", y que supone un auténtico varapalo para la pretendida educación igualitaria.  El tema del trabajo es estudiar cómo repercute la organización escolar (presupuesto, gestión, horarios, distribución del profesorado...) en el aprovechamiento y progreso de los alumnos.
El contundente diagnóstico constata que "el igualitarismo de nuestro sistema perpetúa la desigualdad".
Otra recomendación: “se impone sustituir la lógica de la oferta escolar ­–basada en asignar recursos en función de los planes: tantas horas de clase, que requieren tantos profesores, que requieren tal presupuesto– por una lógica fundada en la demanda, o sea en un conocimiento más preciso de las necesidades de los alumnos”.

Hay al final un capítulo de trece recomendaciones que afectan a la gestión del sistema educativo, a la adecuación de la organización escolar a las necesidades de los alumnos, a definir las funciones de los profesores de secundaria, y a la responsabilidad de los centros educativos.

Para nuestra sorpresa, observamos que su Ministerio ha elaborado una respuesta de nueve páginas al informe del Tribunal de Cuentas.

Dejo para los interesados la lectura atenta del documento.

martes 18 de mayo de 2010

La "vida social" del alumno

El fenómeno Facebook lleva ya tiempo arrasando en la red. Uno puede encontrar de todo y constatar por dónde van los 'tiros' juveniles, sobre todo cuando son los adolescentes quienes se manifiestan.
Hace pocos días hallé un grupo titulado  "Sóc alumne, NO ESCLAU", que consta ya de casi 500 adhesiones. En el apartado explicativo se lee: "Para todos los que se sienten esclavos de los profes y en época de exámenes pierden la vida social". Conozco a dos de sus promotoras, y son buenas alumnas de 4º de la ESO. Además, no es la primera vez que un alumno me argumenta con su "vida social".

Dejando a un lado lo que ese grupo de Facebook pueda tener de rabieta estudiantil sin más trascendencia, hay ciertas expresiones que me dan pie a algunos comentarios.

Los alumnos como 'esclavos de los profesores': ¡si más bien, en algunos sectores de la enseñanza, se da el caso contrario! Desgraciadamente, la pérdida de autoridad en las aulas ha sido en los últimos años constante, imparable y progresiva. Más bien se debería hablar de la 'dictadura del alumno' (o de la 'dictadura del hijo' en el ámbito familiar), arropada y bendecida por las sucesivas leyes de educación, cuyos autores parecen querer reinventar el mito del 'buen salvaje' rousseauniano.

Los alumnos que 'pierden su vida social'. La primera vez que oí esa expresión fue en clase primero de bachillerato y respondía a mi pretensión de que tenían que dedicar más tiempo al estudio. En mi larga vida docente nunca había oído un argumento así: me habían hablado de sus múltiples ocupaciones, pero no de la necesidad de atender a su vida social. Quienes dicen eso son alumnos que disponen de todas las tardes de la semana libres, excepto una. Su carga lectiva y el estudio subsiguiente no es precisamente mayor que el de hace unos veinte años, pongamos por ejemplo. ¿Alguien se imagina, en 1990, a un alumno reclamando su 'vida social' ante la abundancia de trabajo escolar?

También soy consciente de que expresiones así, y grupos como ese en Facebook, en buena parte son reacciones ante la galería, poses adolescentes que  muestran una actitud contestataria que queda la mar de bien ante sus compañeros. Pero cuando el río suena, agua lleva y, por lo tanto, eso constituye el reflejo de una actitud real. O sea, que no es políticamente correcto hoy en día exigir esfuerzo...

lunes 17 de mayo de 2010

Centauros de oro

Un año más, coincidiendo con la celebración del día de Internet (17 de mayo), Chiron concede sus Centauros de Oro, a aquellos blogs de temática clásica, mantenidos por alumnos, que constituyen un ejemplo a seguir y un estímulo para fomentar el amor por el mundo grecorromano.


En esta cuarta convocatoria, el Centauro de Oro ha correspondido a los blogs:

-Viam stratam, blog de aula de los alumnos de clásicas del IES Manuel García Barros de A Estrada (Pontevedra).


-Lingua Mater, blog personal de Elena Recio, alumna de 4º de ESO del Instituto Santiago Apóstol de Almendralejo (Badajoz).


Además, Chiron desea también premiar iniciativas sobre el mundo clásico dirigidas a alumnos.

Y, a tal efecto, otorga también un Centauro de Oro al Concurso de Cultura Clásica Odisea, organizado por las secciones de la SEEC en Galicia, Valencia-Castellón y Alicante, y que ya ha culminado su quinta edición, por su decidido empeño en promover el conocimiento de la civilización grecorromana entre los alumnos de secundaria. Una iniciativa que busca y está preparada para crecer y agrupar en próximas ediciones a todas las comunidades que estén interesadas en participar.


Desde Chiron queremos felicitar sinceramente a todos los premiados, a la vez que les animamos a seguir con su labor, y deseamos que cunda el ejemplo entre los estudiantes que tienen verdadera estima por el mundo clásico. No es otra la razón de la existencia de los Centauros de Oro.

viernes 14 de mayo de 2010

Despedidas...


Al fnal de cada curso, las despedidas constituyen momentos agridulces: viene a ser -valga el símil botánico- como si una rama se desgajase del árbol (eso siempre da pena)... pero para tener vida propia (lo cual constituye un momento clave y esperanzador en la vida).

Acabo de terminar las clases con los alumnos de Latín y de Griego de segundo de bachillerato. Atrás quedan dos cursos llenos de vivencias que, a la larga, siempre tienen un balance positivo, porque los malos ratos se esconden en los pliegues de la memoria.

Han acabado el Latín y el Griego. Y han acabado de forma satisfactoria porque han superado ambas materias: algunos bien, otros muy bien, pero todos con el premio del esfuerzo empleado a lo largo del curso. Ellos y yo lo sabemos.

Ahora, comienza una nueva andadura para Núria, Mercè, Maria, Anisa, Alba, Cèlia, Ariadna, Júlia, Ester, Miquel y Toni.  Cualquier día, en cualquier calle, nos cruzaremos y hablaremos de lo pasado y de lo presente. Lo primero ya es historia, y será grato recordarlo; lo segundo está por hacer. Y, para ello, les deseo lo mejor.

martes 11 de mayo de 2010

Ciencia y humanismo

Cumplo con lo prometido en el post anterior. Hace algo más de una semana, apareció en El País un artículo de Francesc Mitjavila, catedrático de Matemàtica Aplicada de la Universidad Politécnica de Madrid, titulado precisamente "La ciencia y el humanismo".

Son abundantes los ejemplos de eminentes científicos que fueron, a la vez, grandes humanistas. Aunque no sea la tónica habitual, se trata de una simbiosis perfectamente compatible. Y viene bien recordarlo, ahora que parece acrecentarse cada vez más la dicotomía, sobre todo el los inicios de la vocación de los estudiantes.

El autor del artículo nos ofrece varias consideraciones dignas de ser meditadas:

La ciencia y el humanismo son dos buenas causas en las que ocupar la vida. Dos grandes motivos para vivir plenamente. Pasión científica, sentido humanista, son significados intensos, calificaciones que ennoblecen el quehacer de un ser humano. 
¿Cómo decidirse por la pasión científica o la vocación humanista? Más aún ¿debe uno decidirse? No sé cuál es la buena solución, ni sé si es posible llegar a ella. Acaso baste con que la opción personal que se tome tenga el rasgo de la coherencia de pensamiento.
De lo que no tengo duda es de que vale la pena apasionarse. También vale la pena comprometerse y vivir la vida intensamente. 
Unos que hagan avanzar la ciencia tanto como puedan. Otros, o los mismos, que se preocupen por educar lo mejor que sepan a las nuevas generaciones. Todos que se sientan comprometidos con la sociedad que les rodea, y que nada de lo que le ocurre a los demás lo consideren ajeno. Lo importante es mirar siempre hacia el futuro, estar convencido de que un mundo mejor es posible y luchar por él.
Tan sólo se me ocurre matizar que no es incompatible, como parece decir el autor, hacer avanzar la ciencia y educar a las nuevas generaciones.
Al final del artículo, una cita muy adecuada de Terencio que conviene no olvidar nunca:

Homo sum, humani nihil a me alienum puto.

martes 4 de mayo de 2010

Latín y matemáticas

Hace ya tiempo, leí en internet un artículo de la profesora norteamericana Cheryl Lowe, que me llamó poderosamente la atención, y en el que planteaba un paralelismo entre la metodología de las matemáticas y la del latín. Y llegaba a la conclusión de que ambas suponen el principal soporte educativo y formativo de los alumnos, eso sí: con el latín un peldaño por encima.
Tan sólo mostraré algún párrafo del artículo, que puede ser consultado entero aquí. Personalmente, me parece un discurso bien trabado y lleno de ideas sugerentes, aprovechables en muchos aspectos de la enseñanza.


El latín desarrolla las facultades intelectuales como ninguna otra materia. (...)
La mejor manera de comprender el poder del latín es compararlo con algo que seguramente usted conoce: la matemática. 
La matemática es un sistema organizado, lógico y acumulativo. En un estudio acumulativo, cada destreza se construye sobre la anterior; nada puede ser olvidado; todo debe ser recordado. Todos los conocimientos y las habilidades están interrelacionadas. El estudiante continúa construyendo la torre del conocimiento ladrillo a ladrillo, hasta que alcanza el más alto nivel de habilidad y conocimiento. (...)
Ahora bien, ¿qué tenemos en el lado del lenguaje en el currículo que sea comparable a ese balance de rigor, desafío, acumulación y formación que proporciona la matemática? Sin el latín, la respuesta es ‘nada’. (...)
La matemática es importante, pero es secundaria en comparación con la habilidad lingüística. De hecho, la matemática depende de la habilidad lingüística. El maestro de matemática enseña los conceptos con palabras, y los símbolos matemáticos se usan en lugar de palabras, de manera que pueden ser manejados más fácilmente en el papel. (...)
El latín proporciona este componente que falta en la educación moderna: el entrenamiento sistemático del lenguaje, comparable a la matemática en el otro lado del currículo. En casi todo lo que he dicho sobre la matemática, puede poner usted latín, pero no inglés, ciencias o historia.
Es cierto que también tiene detractores esta teoría, pero dejo la discusión en manos de los posibles -y pacientes- lectores de esta entrada.

Ahora, y gracias a Sebastià, he podido leer el artículo de un catedrático de Matemáticas de la Politécnica de Madrid (Francesc Mitjavila) sobre ciencia y humanismo, que puede ser muy bien el complemento al que he traido hoy a colación. Pero eso será materia de otro post...