sábado, 27 de septiembre de 2014

Un nuevo aniversario

Y ya van ocho. Ocho años del nacimiento de Chiron: la criatura ya lleva años creciendo, y cada vez se va soltando más de la mano de sus padres. Y todas las gentes de clásicas nos felicitamos, en esta fecha, de poder disfrutar de una herramienta de este tipo que, a pesar del tiempo transcurrido, ninguna otra materia del curriculum ha sido capaz de copiar.

Hace bien pocos días, siguiendo el hilo a un artículo que enlazaba Carlos, llegué a otro de Antonio Ortiz, titulado "Suenan las campanas por el libro de texto". Ahí leí estas frases: 

¿Y si los profesores comparten sus unidades didácticas en plataformas con las que cada uno pueda formar su propio material con lo mejor que encuentre? ¿Y si transformamos esas unidades en vídeos que los alumnos ven en casa y en clase se trabaja en ejercicios? ¿Y si con la tecnología podemos ofrecer a cada alumno un material personalizado?
Cuando lo leía, pensaba en Chiron y sonreía. ¿Cuántos profesores de Latín, de Griego y de Cultura Clásica, han echado mano de sus miles de artículos, pàginas web, vídeos, fotos, presentaciones..., para hacer de la clase algo diferente? ¿Cuánto enamorado del mundo clásico ha nacido entre los alumnos, porque se les hacía participar de su cultura y de su lengua de una manera nueva, más viva... más real?

Creo -y otros piensan lo mismo- que la finalidad originaria de Chiron ya se ha cumplido, y seguirá existiendo mientras haya locos del mundo clásico. Ahora quizá hace falta que Chiron emprenda unos nuevos derroteros -sin abandonar los actuales- que sirvan para concienciar, sugerir y ayudar en el camino de la enseñanza viva del Latín y del Griego, que muchos ya han emprendido, pero que es la asignatura pendiente para la mayoría de los docentes de nuestras materias.

Sin duda, se trata de un reto complejo, pero apasionante.





domingo, 21 de septiembre de 2014

Otro inicio de curso


El inicio de curso siempre produce noticias: serias algunas, curiosas unas cuantas, lamentables  otras...
Ha pasado ya una semana desde que los alumnos han vuelto a las aulas (bueno: en la Comunidad Valenciana casi dos). Y, dando un vistazo a las noticias que ello ha producido, nos podemos encontrar con:


1. El revuelo que se ha organizado en Valencia con el adelanto del inicio de las clases, justo cuando el calor, que había estado escondido durante todo el verano, hacía su aparición, justo en esos días.

2. La confusión de muchos padres, que ven que la LOMCE se aplica en cursos impares de primaria, mientras que en los pares sigue vigente la LOGSE. Más aún: en muchos casos, las clases tienen diferente duración según esté vigente una u otra ley...

3. En Extremadura, mientras que el PP cuestiona el uso de las nuevas tecnologías en el aula. el gobierno de ese partido ha tenido la feliz idea de introducir el libro de texto digital en la enseñanza de 11.000 alumnos  de primaria y de secundaria. Eso sí, como los centros no pueden hacer ese dispendio, se han de pagar las familias la tableta o el notebook. “Yo le invito a comer, pero paga usted”.

4. Cada año, volvemos a leer todas las estadísticas, estudios, etc., sobre el precio de los libros, del material; sobre el peso de las mochilas escolares y lo que sufren las espaldas. Y sobre la normalidad, o no, con que ha comenzado el curso en tal o cual lugar.

5. Como todo cabe en nuestros diarios, el ABC acaba de publicar una noticia de lo más trascendental: un artículo titulado "la vuelta al cole de los famosos".  Menos mal que solo se me ha abierto el título y no el resto del redactado...

6. Alguna hay, pero son pocas las informaciones sobre contenidos, didáctica, formación del profesorado, etc. 



miércoles, 27 de agosto de 2014

"La belleza cautiva"

En el CaixaForum de Barcelona, se puede contemplar, hasta el día 5 de enero próximo, una exposición titulada "La belleza cautiva. Pequeños tesoros del Museo del Prado"

Se trata de una muestra de 135 obras de la pinacoteca madrileña, en general de pequeño formato, y en la que se hallan representados artistas como Rubens, El Greco, Velázquez, Morales, Tiépolo, Goya, etc.
Atenea romana
Ordenada cronológicamente, la exposición abarca desde obras -pocas- de época clásica, hasta el siglo XIX.

En general, se trata de una excelente muestra. Pero deseo detenerme en cuatro obras de tema clásico que me han sugerido esta entrada de finales de verano.

En primer lugar, una pequeña escultura romana, copia de la Atenea que Fidias esculpió para el Partenón. Está datada entre 130 y 150 dC.,  y se observan algunas variantes respecto al original: se acentúa únicamente la sabiduría de la diosa, y se prescinde de todo lo referente a su carácter guerrero. La escultura mide algo menos de un metro y está esculpida en mármol.  

En segundo lugar, una obra bien conocida de Rubens: se trata de "Apolo y la serpiente Pitón". En la exposición se muestra el boceto al óleo sobre tabla, pintado en 1636 ó 1637 por Rubens en pequeño formato, y la fiel versión de gran tamaño, que hizo luego Cornelis de Vos. 


Apolo y la serpiente Pitón
También de Rubens, es "Diana y sus ninfas cazando" (1636-1637), otro boceto (en óleo sobre tabla) realizado como preparación de un gran lienzo proyectado para la Torre de la Parada, un pabellón de caza del monte del Pardo, como también lo era el anterior dedicado a Apolo.

Diana y sus ninfas cazando

Por último, una obra de Tiépolo, "El Olimpo, o el triunfo de Venus", lienzo al óleo, datado entre 1761 y 1764.

El Olimpo, o el triunfo de Venus
En definitiva, una estupenda exposición de obras aparentemente "menores", que no lo son tanto.
¡Ah! Y hasta el 21 de septiembre, también se puede ver una espléndida muestra de la pintura de Sorolla: "Sorolla, el color del mar".

sábado, 26 de julio de 2014

Acceso a grados de Educación Infantil y Primaria


Este año, a la hora de asignar las plazas universitarias, se ha producido un hecho bastante insólito. En los últimos cursos, la nota de corte para el acceso a los grados de Educación Infantil y de Educación primaria, se había mantenido con ciertos altibajos, pero en niveles altos. Como muestra, las cifras que se han producido en los últimos cursos (los de existencia de la fase específica de las PAU), en la Universidad de Girona:

Ed. Infantil:       9,760 (2010) / 8,360 (2011) / 9,042 (2012) / 8,275 (2013)

Ed. Primaria:    8,710 (2010) / 7,644 (2011) / 8,159 (2012) / 8,082 (2013)

Pues bien: este año, la nota de corte en Educación Infantil ha sido de 5,008, y la de Educación Primaria, de 5,000.

¿Qué ha pasado para que llegar a esta situación? Porque hay datos que ayudarían incluso a que la nota de corte hubiese subido: por ejemplo, la menor oferta de plazas en esos grados para el curso 2014-2015: 500 menos que el curso pasado.

La demografía es un factor a tener muy en cuenta: frente a los 50.650 alumnos preinscritos en las universidades públicas catalanas el año 2011, este año se han quedado en  45.226.

Pero el dato fundamental,  el que ha producido tal debacle, es que este año se pedía un promedio mínimo de 5 puntos en los exámenes de Castellano y de Catalán en las PAU, para poder acceder a los grados de Educación Infantil y de Educación Primaria.  ¿Resultado? La caída en picado de las solicitudes para acceder a esos dos grados: de las 3.129 solicitudes del año pasado, hemos llegado a las 1.868 de éste.  Algo puede clarificar estas cifras el hecho de tener en cuenta que, el año pasado las solicitudes se repartieron entre 1.896 procedentes del bachillerato, y 1.233 de ciclos formativos. Este año, el reparto ha sido: 1.422 del bachillerato, y tan solo 446 de ciclos formativos.

No obstante, es penoso observar que un requisito tan poco exigente como pedir una nota de 5, haya rebajado de tal manera la cifra de solicitudes. Ya pensábamos que nuestro sistema educativo hacía aguas, pero que llegase hasta ese punto...  

Ya no es momento de poner parches -que es lo que se ha hecho durante los últimos años y lo que pretende la LOMCE-: hace falta una restructuración de arriba a abajo de todo el sistema, un profundo e imparcial estudio, hecho por docentes, de la situación y de las medidas que se deben adoptar. Insisto: hecho por docentes, no por políticos ni por teóricos de la educación que hace años que no han visto un alumno... si es que lo han visto alguna vez.


martes, 1 de julio de 2014

¿Por qué enseñamos?

Acabo de leer un artículo en La Opinión de Tenerife que se titula precisamente así: ¿Por qué enseñamos?
 Y, al hilo de los argumentos que desgrana su autor, me he sentido completamente identificado con sus afirmaciones.

Son reflexiones de un profesor de Griego de bachillerato, a propósito de que dos antiguos alumnos suyos se acaban de graduar en Clásicas. Y algunas de sus opiniones me han parecido de lo más acertado. Ahí van unos ejemplos:

Hay alumnos y alumnas, a los que no les da miedo ni vergüenza estudiar Latín y Griego; hay alumnos y alumnas que quieren dedicarse a investigar el mundo grecorromano y a desentrañar las raíces lingüísticas de nuestra lengua; hay alumnos y alumnas que son felices traduciendo a Homero, Tucídides, Platón, Cicerón, Salustio y a tantos otros escritores de la antigüedad; hay alumnos y alumnas que, a pesar de la invasión tecnócrata y utilitaria que está sufriendo nuestra sociedad, en general, y la universidad, en particular, han decidido ser críticos en sus juicios, teniendo como referentes los grandes pensadores del mundo clásico; hay alumnos y alumnas que han decidido defender las humanidades, a pesar de todo; hay alumnos y alumnas que... Si se dedican a la enseñanza, serán buenos profesores, seguro.
Porque es cierto que hay (no son mayoría, pero los hay) alumnos que se lo pasan bien traduciendo Latín y Griego. Y no digamos nada de la Mitología, el pensamiento, la cultura grecolatina... A lo largo de mi carrera docente he tenido varios de esos alumnos. Y aún hoy, cuando me los encuentro por la calle, me lo repiten.

¡Y qué triste resulta que haya que ser valiente y atrevido el alumno que decide dedicar su vida al mundo clásico! Hay que luchar para invertir la tendencia. Y, mientras tanto, mantener la llama encendida mediante esos alumnos excelentes que, además de colmar de satisfacción a sus profesores, son un ejemplo de coherencia intelectual y de libertad de criterio. ¡Enhorabuena, a ellos y a los profesores que les han transmitido el amor a la verdad, al bien y a la belleza!