martes, 1 de julio de 2014

¿Por qué enseñamos?

Acabo de leer un artículo en La Opinión de Tenerife que se titula precisamente así: ¿Por qué enseñamos?
 Y, al hilo de los argumentos que desgrana su autor, me he sentido completamente identificado con sus afirmaciones.

Son reflexiones de un profesor de Griego de bachillerato, a propósito de que dos antiguos alumnos suyos se acaban de graduar en Clásicas. Y algunas de sus opiniones me han parecido de lo más acertado. Ahí van unos ejemplos:

Hay alumnos y alumnas, a los que no les da miedo ni vergüenza estudiar Latín y Griego; hay alumnos y alumnas que quieren dedicarse a investigar el mundo grecorromano y a desentrañar las raíces lingüísticas de nuestra lengua; hay alumnos y alumnas que son felices traduciendo a Homero, Tucídides, Platón, Cicerón, Salustio y a tantos otros escritores de la antigüedad; hay alumnos y alumnas que, a pesar de la invasión tecnócrata y utilitaria que está sufriendo nuestra sociedad, en general, y la universidad, en particular, han decidido ser críticos en sus juicios, teniendo como referentes los grandes pensadores del mundo clásico; hay alumnos y alumnas que han decidido defender las humanidades, a pesar de todo; hay alumnos y alumnas que... Si se dedican a la enseñanza, serán buenos profesores, seguro.
Porque es cierto que hay (no son mayoría, pero los hay) alumnos que se lo pasan bien traduciendo Latín y Griego. Y no digamos nada de la Mitología, el pensamiento, la cultura grecolatina... A lo largo de mi carrera docente he tenido varios de esos alumnos. Y aún hoy, cuando me los encuentro por la calle, me lo repiten.

¡Y qué triste resulta que haya que ser valiente y atrevido el alumno que decide dedicar su vida al mundo clásico! Hay que luchar para invertir la tendencia. Y, mientras tanto, mantener la llama encendida mediante esos alumnos excelentes que, además de colmar de satisfacción a sus profesores, son un ejemplo de coherencia intelectual y de libertad de criterio. ¡Enhorabuena, a ellos y a los profesores que les han transmitido el amor a la verdad, al bien y a la belleza!





miércoles, 11 de junio de 2014

Profesores con valor añadido

Después de leer, hace unos días, una entrevista a Raj Chetty en 'La Contra' de La Vanguardia, me pareció novedoso el concepto que explicaba sobre el valor añadido como dato a tener en cuenta para la evaluación de los profesores. Novedoso para mí, porque he hallado referencias abundantes en la red sobre este tema. 


Entre los datos que encontré sobre la cuestión, di con un artículo del INEE (Instituto Nacional de Evaluación Educativa, organismo dependiente del Ministerio de Educación), a raíz de la presentación del estudio realizado por el mismo Raj Chetty, John N. Friedman y Jonah E. Rockoff.  Puede verse un resumen del documento de trabajo en este enlace, y el documento completo (en inglés), aquí.

A grandes rasgos, la teoría del valor añadido establece la calidad del profesorado basándose en los resultados obtenidos por sus alumnos.

La influencia, a largo plazo, en alumnos de profesores con alto valor añadido, se puede concretar en:
*más posibilidades de ir a la universidad,
*ganar mejores salarios,
*vivir en mejores barrios,
*ahorrar más dinero para su jubilación,
*menor incidencia de paternidad/maternidad en la adolescencia.
El estudio establece que son posibles políticas educativas favorecedoras del cambio, basándose en tres grandes medidas:
*utilizar el modelo del valor añadido,
*cambiar la estructura salarial,
*mejorar la formación del profesorado.
Habrá que dedicar una reflexión pausada a este tema...


lunes, 12 de mayo de 2014

Encuentro

El viejo profesor (para no exagerar: más que viejo, antiguo...) se ha encontrado con una alumna que había acabado en el instituto hace nada menos que dieciocho años. Ha sido un encuentro a cuatro: el profesor, la antigua alumna, el marido de ésta... y la criatura que están esperando.  Un encuentro a cuatro, con presencia de tres generaciones, ... aunque una todavía silente.
Eso pasó hace pocos días, pero al profesor se le han ocurrido algunas consideraciones, unas brevísimas ideas que deja ahora caer al papel (bueno: a la pantalla...).

Ha sido un encuentro bonito, al menos desde el punto de vista del profesor; sin añoranzas ni nostalgias, pero con algunas pinceladas de recuerdos, con diversas complicidades, con más presente que pasado, y con esperanzas de un futuro que hay que ganárselo a base de lucha y esfuerzos.

El profesor, por supuesto, conocía a su antigua alumna, pero no a su esposo. Sin embargo, como también es del ramo educativo, le parece que la sintonía se estableció pronto: al menos esa impresión tiene. Y no solo por coincidencia profesional, cree él...

Y ¿qué se pueden explicar personas de dos generaciones distintas? Todo, o casi todo. Las barreras no las pone la edad, sino la incomprensión y los prejuicios. Y esas dificultades estaban ausentes.

En definitiva: el profesor se considera afortunado por incluir entre sus amistades a un número ya no pequeño de antiguos alumnos. Esta es una de las grandezas de nuestra profesión.


viernes, 25 de abril de 2014

Filoctetes y Lemnos

No hace mucho, supe del proyecto Lemnos, una futura película que recoge el argumento de la tragedia de Sófocles Filoctetes.

Jean-Germain Drouais, Filoctetes en la isla deLemnos. 1738.
No es muy conocido del gran público el mito de Filoctetes, encuadrado en el ciclo de la Guerra de Troya.  

Resulta que el gran Heracles entregó su arco y sus flechas a Filoctetes, que había sido uno de los pretendientes de Helena. Partió hacia Troya con la flota panhelénica, pero no llegó a tomar parte en la guerra por culpa de una mordedura de serpiente, y se quedó en la isla de Lemnos.

Sófocles nos explica que Odiseo y Neoptólemo viajan a Lemnos para convencer a Filoctetes de que les acompañe a Troya con la idea de que su arco y sus flechas sean decisivos para ganar la guerra.

El proyecto del largometraje Lemnos,  dirigido por Alejandro Lorenzo Lledó, pretende llevar a la pantalla por primera vez en España una tragedia griega  "respetando el espíritu de la obra original, pero adaptándola al lenguaje del cinematógrafo y potenciando los paralelismos con la actualidad en un diálogo vivo con el pasado".

Esperamos que el proyecto fructifique y contribuya también a realzar nuestros estudios clásicos.

De momento, se pueden consultar datos en este blog, así como en facebook, y leer la traducción al castellano de la tragedia de Sófocles aquí . 


lunes, 14 de abril de 2014

Elección libre de profesorado

Irene Rigau, Consellera d'Ensenyament
Hace unas semanas, la Consellera d'Ensenyament de la Generalitat dio a conocer que, a partir de ahora, los directores de centros escolares públicos, cuando se produzcan vacantes, podrán escoger libremente profesorado, sin pasar del 50% de la plantilla, y sin que ello afecte a los funcionarios.

Esta medida, como era de esperar,  ha levantado ampollas, sobre todo entre los sindicatos.

Pocos días después de conocerse la noticia Marina, una antigua alumna de mi instituto, ingeniera y doctoranda por más señas, publicó una entrada en su blog sobre este asunto. Se trata de una opinión, según mi criterio bastante sensata, de quien ha pasado no hace mucho por el sistema educativo. Recojo aquí una parte 
-traducida al castellano- de su artículo: 
Hay gente que puede ser muy inteligente, o tener muy buena nota en la carrera, o muy buen nivel de inglés, pero que no saben enseñar, (...) hay profesores que tienen menos experiencia pero más méritos, hay profesores que serían muy buenos profesores, que tienen ilusión y motivación, pero que no han tenido la oportunidad de sumar horas como interinos.
(...) Hay que intentar no caer en el error del amiguismo (...). Puede pasar, como ha pasado en muchas empresas. De acuerdo, pero creo que, como en la empresa privada, eso de los 'contactos' puede servir para entrar, pero no para quedarse. Los demás maestros y las AMPA no lo permitirían. ¡Estoy segura! Yo no lo permitiría para mis hijos y, por muchos amigos o contactos que tengas, no aguantas en ningún trabajo si no lo haces bien.
De hecho, cuando eres funcionario con plaza fija e inamovible, puedes ser un maestro incompetente, pero no te pueden despedir. Todos conocemos alguno/a... ¿Es eso lo que queremos para el futuro de nuestros hijos? ¡Yo no! Yo deseo una enseñanza de calidad.
Puede leerse la entrada completa aquí -en catalán-.