Tristes tradiciones
Ya hace demasiados años que el "gremio" de los clasicistas se viene quejando en este país. A algunos, puede parecerles victimismo endémico; a otros, corporativismo interesado; pero la realidad es incuestionable. Antes y ahora, cada plan de estudios llevaba aneja una tijera aplicable al Latín y al Griego. En los tiempos que corren, ya no hace falta esperar a un nuevo plan de estudios: la tijera se afila y utiliza por pequeña que sea la rendija que se le ofrece.
En los últimos tiempos, hay muestras bastante preocupantes de lo que digo:
· El número mínimo de alumnos para que se puedan ofertar en los centros nuestras materias.
· La práctica desaparición de los Departamentos de Latín y de Griego.
· La persecución a que se ve sometida la materia de Griego (ya le llegará el momento al Latín...).
· Afirmaciones, provinentes de personas de estamentos oficiales, que niegan toda aportación del Latín a las competencias básicas.
· La vieja afirmación de la inutilidad de los estudios clásicos, hoy resucitada en un mundo que no ve más allá de los resultados materiales, palpables, evidentes y rentables.
(Para una detallada explicación de las diversas situaciones, puede verse la página de inicio de Chiron, donde se está llevando a cabo un repaso por nuestras autonomías).
Pocos colectivos educativos hay tan dinámicos, entusiastas y, por ejemplo, comprometidos con las nuevas tecnologías como el de los profesores de clásicas. Si alguien, ajeno a nuestro ámbito, le diera un vistazo a día de hoy a Chiron, se llevaría muchas sorpresas:
· 288 blogs de clásicas, mantenidos por profesores y/o alumnos.
· Centenares de documentos diversos en el Wiki.
· 1919 páginas web enlazadas en el marcador social de Diigo, provistas por 52 colaboradores.
· 20.302 fotos aportadas por 344 colaboradores en la galería de Flickr.
· 594 grabaciones en la sección de videos en Vodpod.
· 718 presentaciones, de 102 miembros, en el grupo de Slideshare.
· 746 documentos, aportados por 52 voluntarios, en la sección de Scribd.
· Y un aula virtual con centenares de alumnos inscritos en 54 cursos; y un calendario de actividades, un blog de reseñas, un forum de discusión, un chat, una sección de noticias...
Desgraciadamente, quienes deberían acercarse a verlo no lo hacen. Y tampoco están presentes en tantos simposios, congresos, jornadas... donde se darían cuenta de la pujanza de nuestra actividad pedagógica, investigadora y divulgativa.
Acudir a lugares tan atrayentes y entusiasmantes como las Jornadas de Sagunt, las de culturaclasica.com, o darse una vuelta por la Domus Baebia, son un seguro de optimismo y un refuerzo para la esperanza, que recomiendo encarecidamente a propios y ajenos.










