miércoles, 27 de agosto de 2014

"La belleza cautiva"

En el CaixaForum de Barcelona, se puede contemplar, hasta el día 5 de enero próximo, una exposición titulada "La belleza cautiva. Pequeños tesoros del Museo del Prado"

Se trata de una muestra de 135 obras de la pinacoteca madrileña, en general de pequeño formato, y en la que se hallan representados artistas como Rubens, El Greco, Velázquez, Morales, Tiépolo, Goya, etc.
Atenea romana
Ordenada cronológicamente, la exposición abarca desde obras -pocas- de época clásica, hasta el siglo XIX.

En general, se trata de una excelente muestra. Pero deseo detenerme en cuatro obras de tema clásico que me han sugerido esta entrada de finales de verano.

En primer lugar, una pequeña escultura romana, copia de la Atenea que Fidias esculpió para el Partenón. Está datada entre 130 y 150 dC.,  y se observan algunas variantes respecto al original: se acentúa únicamente la sabiduría de la diosa, y se prescinde de todo lo referente a su carácter guerrero. La escultura mide algo menos de un metro y está esculpida en mármol.  

En segundo lugar, una obra bien conocida de Rubens: se trata de "Apolo y la serpiente Pitón". En la exposición se muestra el boceto al óleo sobre tabla, pintado en 1636 ó 1637 por Rubens en pequeño formato, y la fiel versión de gran tamaño, que hizo luego Cornelis de Vos. 


Apolo y la serpiente Pitón
También de Rubens, es "Diana y sus ninfas cazando" (1636-1637), otro boceto (en óleo sobre tabla) realizado como preparación de un gran lienzo proyectado para la Torre de la Parada, un pabellón de caza del monte del Pardo, como también lo era el anterior dedicado a Apolo.

Diana y sus ninfas cazando

Por último, una obra de Tiépolo, "El Olimpo, o el triunfo de Venus", lienzo al óleo, datado entre 1761 y 1764.

El Olimpo, o el triunfo de Venus
En definitiva, una estupenda exposición de obras aparentemente "menores", que no lo son tanto.
¡Ah! Y hasta el 21 de septiembre, también se puede ver una espléndida muestra de la pintura de Sorolla: "Sorolla, el color del mar".

sábado, 26 de julio de 2014

Acceso a grados de Educación Infantil y Primaria


Este año, a la hora de asignar las plazas universitarias, se ha producido un hecho bastante insólito. En los últimos cursos, la nota de corte para el acceso a los grados de Educación Infantil y de Educación primaria, se había mantenido con ciertos altibajos, pero en niveles altos. Como muestra, las cifras que se han producido en los últimos cursos (los de existencia de la fase específica de las PAU), en la Universidad de Girona:

Ed. Infantil:       9,760 (2010) / 8,360 (2011) / 9,042 (2012) / 8,275 (2013)

Ed. Primaria:    8,710 (2010) / 7,644 (2011) / 8,159 (2012) / 8,082 (2013)

Pues bien: este año, la nota de corte en Educación Infantil ha sido de 5,008, y la de Educación Primaria, de 5,000.

¿Qué ha pasado para que llegar a esta situación? Porque hay datos que ayudarían incluso a que la nota de corte hubiese subido: por ejemplo, la menor oferta de plazas en esos grados para el curso 2014-2015: 500 menos que el curso pasado.

La demografía es un factor a tener muy en cuenta: frente a los 50.650 alumnos preinscritos en las universidades públicas catalanas el año 2011, este año se han quedado en  45.226.

Pero el dato fundamental,  el que ha producido tal debacle, es que este año se pedía un promedio mínimo de 5 puntos en los exámenes de Castellano y de Catalán en las PAU, para poder acceder a los grados de Educación Infantil y de Educación Primaria.  ¿Resultado? La caída en picado de las solicitudes para acceder a esos dos grados: de las 3.129 solicitudes del año pasado, hemos llegado a las 1.868 de éste.  Algo puede clarificar estas cifras el hecho de tener en cuenta que, el año pasado las solicitudes se repartieron entre 1.896 procedentes del bachillerato, y 1.233 de ciclos formativos. Este año, el reparto ha sido: 1.422 del bachillerato, y tan solo 446 de ciclos formativos.

No obstante, es penoso observar que un requisito tan poco exigente como pedir una nota de 5, haya rebajado de tal manera la cifra de solicitudes. Ya pensábamos que nuestro sistema educativo hacía aguas, pero que llegase hasta ese punto...  

Ya no es momento de poner parches -que es lo que se ha hecho durante los últimos años y lo que pretende la LOMCE-: hace falta una restructuración de arriba a abajo de todo el sistema, un profundo e imparcial estudio, hecho por docentes, de la situación y de las medidas que se deben adoptar. Insisto: hecho por docentes, no por políticos ni por teóricos de la educación que hace años que no han visto un alumno... si es que lo han visto alguna vez.


martes, 1 de julio de 2014

¿Por qué enseñamos?

Acabo de leer un artículo en La Opinión de Tenerife que se titula precisamente así: ¿Por qué enseñamos?
 Y, al hilo de los argumentos que desgrana su autor, me he sentido completamente identificado con sus afirmaciones.

Son reflexiones de un profesor de Griego de bachillerato, a propósito de que dos antiguos alumnos suyos se acaban de graduar en Clásicas. Y algunas de sus opiniones me han parecido de lo más acertado. Ahí van unos ejemplos:

Hay alumnos y alumnas, a los que no les da miedo ni vergüenza estudiar Latín y Griego; hay alumnos y alumnas que quieren dedicarse a investigar el mundo grecorromano y a desentrañar las raíces lingüísticas de nuestra lengua; hay alumnos y alumnas que son felices traduciendo a Homero, Tucídides, Platón, Cicerón, Salustio y a tantos otros escritores de la antigüedad; hay alumnos y alumnas que, a pesar de la invasión tecnócrata y utilitaria que está sufriendo nuestra sociedad, en general, y la universidad, en particular, han decidido ser críticos en sus juicios, teniendo como referentes los grandes pensadores del mundo clásico; hay alumnos y alumnas que han decidido defender las humanidades, a pesar de todo; hay alumnos y alumnas que... Si se dedican a la enseñanza, serán buenos profesores, seguro.
Porque es cierto que hay (no son mayoría, pero los hay) alumnos que se lo pasan bien traduciendo Latín y Griego. Y no digamos nada de la Mitología, el pensamiento, la cultura grecolatina... A lo largo de mi carrera docente he tenido varios de esos alumnos. Y aún hoy, cuando me los encuentro por la calle, me lo repiten.

¡Y qué triste resulta que haya que ser valiente y atrevido el alumno que decide dedicar su vida al mundo clásico! Hay que luchar para invertir la tendencia. Y, mientras tanto, mantener la llama encendida mediante esos alumnos excelentes que, además de colmar de satisfacción a sus profesores, son un ejemplo de coherencia intelectual y de libertad de criterio. ¡Enhorabuena, a ellos y a los profesores que les han transmitido el amor a la verdad, al bien y a la belleza!





miércoles, 11 de junio de 2014

Profesores con valor añadido

Después de leer, hace unos días, una entrevista a Raj Chetty en 'La Contra' de La Vanguardia, me pareció novedoso el concepto que explicaba sobre el valor añadido como dato a tener en cuenta para la evaluación de los profesores. Novedoso para mí, porque he hallado referencias abundantes en la red sobre este tema. 


Entre los datos que encontré sobre la cuestión, di con un artículo del INEE (Instituto Nacional de Evaluación Educativa, organismo dependiente del Ministerio de Educación), a raíz de la presentación del estudio realizado por el mismo Raj Chetty, John N. Friedman y Jonah E. Rockoff.  Puede verse un resumen del documento de trabajo en este enlace, y el documento completo (en inglés), aquí.

A grandes rasgos, la teoría del valor añadido establece la calidad del profesorado basándose en los resultados obtenidos por sus alumnos.

La influencia, a largo plazo, en alumnos de profesores con alto valor añadido, se puede concretar en:
*más posibilidades de ir a la universidad,
*ganar mejores salarios,
*vivir en mejores barrios,
*ahorrar más dinero para su jubilación,
*menor incidencia de paternidad/maternidad en la adolescencia.
El estudio establece que son posibles políticas educativas favorecedoras del cambio, basándose en tres grandes medidas:
*utilizar el modelo del valor añadido,
*cambiar la estructura salarial,
*mejorar la formación del profesorado.
Habrá que dedicar una reflexión pausada a este tema...


lunes, 12 de mayo de 2014

Encuentro

El viejo profesor (para no exagerar: más que viejo, antiguo...) se ha encontrado con una alumna que había acabado en el instituto hace nada menos que dieciocho años. Ha sido un encuentro a cuatro: el profesor, la antigua alumna, el marido de ésta... y la criatura que están esperando.  Un encuentro a cuatro, con presencia de tres generaciones, ... aunque una todavía silente.
Eso pasó hace pocos días, pero al profesor se le han ocurrido algunas consideraciones, unas brevísimas ideas que deja ahora caer al papel (bueno: a la pantalla...).

Ha sido un encuentro bonito, al menos desde el punto de vista del profesor; sin añoranzas ni nostalgias, pero con algunas pinceladas de recuerdos, con diversas complicidades, con más presente que pasado, y con esperanzas de un futuro que hay que ganárselo a base de lucha y esfuerzos.

El profesor, por supuesto, conocía a su antigua alumna, pero no a su esposo. Sin embargo, como también es del ramo educativo, le parece que la sintonía se estableció pronto: al menos esa impresión tiene. Y no solo por coincidencia profesional, cree él...

Y ¿qué se pueden explicar personas de dos generaciones distintas? Todo, o casi todo. Las barreras no las pone la edad, sino la incomprensión y los prejuicios. Y esas dificultades estaban ausentes.

En definitiva: el profesor se considera afortunado por incluir entre sus amistades a un número ya no pequeño de antiguos alumnos. Esta es una de las grandezas de nuestra profesión.