El fenómeno Facebook lleva ya tiempo arrasando en la red. Uno puede encontrar de todo y constatar por dónde van los 'tiros' juveniles, sobre todo cuando son los adolescentes quienes se manifiestan.
Hace pocos días hallé un grupo titulado "Sóc alumne, NO ESCLAU", que consta ya de casi 500 adhesiones. En el apartado explicativo se lee: "Para todos los que se sienten esclavos de los profes y en época de exámenes pierden la vida social". Conozco a dos de sus promotoras, y son buenas alumnas de 4º de la ESO. Además, no es la primera vez que un alumno me argumenta con su "vida social".
Dejando a un lado lo que ese grupo de Facebook pueda tener de rabieta estudiantil sin más trascendencia, hay ciertas expresiones que me dan pie a algunos comentarios.
Los alumnos como 'esclavos de los profesores': ¡si más bien, en algunos sectores de la enseñanza, se da el caso contrario! Desgraciadamente, la pérdida de autoridad en las aulas ha sido en los últimos años constante, imparable y progresiva. Más bien se debería hablar de la 'dictadura del alumno' (o de la 'dictadura del hijo' en el ámbito familiar), arropada y bendecida por las sucesivas leyes de educación, cuyos autores parecen querer reinventar el mito del 'buen salvaje' rousseauniano.
Los alumnos que 'pierden su vida social'. La primera vez que oí esa expresión fue en clase primero de bachillerato y respondía a mi pretensión de que tenían que dedicar más tiempo al estudio. En mi larga vida docente nunca había oído un argumento así: me habían hablado de sus múltiples ocupaciones, pero no de la necesidad de atender a su vida social. Quienes dicen eso son alumnos que disponen de todas las tardes de la semana libres, excepto una. Su carga lectiva y el estudio subsiguiente no es precisamente mayor que el de hace unos veinte años, pongamos por ejemplo. ¿Alguien se imagina, en 1990, a un alumno reclamando su 'vida social' ante la abundancia de trabajo escolar?
También soy consciente de que expresiones así, y grupos como ese en Facebook, en buena parte son reacciones ante la galería, poses adolescentes que muestran una actitud contestataria que queda la mar de bien ante sus compañeros. Pero cuando el río suena, agua lleva y, por lo tanto, eso constituye el reflejo de una actitud real. O sea, que no es políticamente correcto hoy en día exigir esfuerzo...
