Mostrando entradas con la etiqueta conocimientos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta conocimientos. Mostrar todas las entradas

miércoles, 25 de febrero de 2009

Las modas pedagógicas

Una larga vida docente da para mucho. Entre otras cosas, para ver cosas de todos los colores y para ir acumulando experiencia, que de algo sirve.

Y una de las cosas que se vienen produciendo desde hace ya años es el gusto, desmesurado a mi entender, por los experimentos pedagógicos. Ahora, parece que lo se lleva es hablar de las competencias mínimas o básicas. Obsérvese que ya ha pasado a mejor vida aquello de los contenidos mínimos. Como que en esto andamos bastante mal (véanse los informes PISA, que algo indican al respecto), hay que bajar un poco el listón.

Traigo este asunto a colación porque hoy mismo hemos tenido en mi Instituto una sesión de trabajo sobre el tema. A mí me ha sonado a más de lo mismo (en realidad, otra vuelta de tuerca a lo mismo): constructivismo, enseñanza dialéctica (todo hay que hablarlo con los alumnos: solo falta preguntarles si están de acuerdo...), minimalismo (parece como si la pedagogía estuviera empeñada en que cada alumno dé solo lo mínimo que puede dar), burocracia ineficaz, y utilitarismo, grandes dosis de utilitarismo.
Hubo un momento genial en la sesión, cuando la ponente llegó a afirmar que debe desterrarse de la programación todo aquello que no es útil para el alumno.
Y a mí, pobre profesor de clásicas, por poco me da un pasmo. Lo mismo que a la profesora de lengua catalana que tenía al lado, o a la de matemáticas que estaba algo más allá, o a la de filosofía que, al manifestar su desacuerdo, recibió una pequeña regañina, más que una respuesta...
Tendría gracia si no fuera porque es bien triste que llevemos ya unos cuantos lustros educando a alumnos-conejillos de indias (y que me perdonen los alumnos), porque unos cuantos pedagogos iluminados se sienten en la obligación de demostrar que sirven para algo.

sábado, 20 de octubre de 2007

EN EL AUTOBÚS... CON LOS CLÁSICOS

No es la primera vez que me fijo en una entrada de Francisco Sianes en su blog. Hoy, por el tema de que trata y porque tiene auténtica gracia, reproduzco un fragmento de uno de sus últimos escritos.

(Autobús urbano. Un grupo de chicas mantiene una animada tertulia cultureta. Escucha, prudente y silencioso, Francisco Sianes -doy mi palabra de que no me invento lo que sigue-).

-Chica 1: Pues estoy leyendo a un autor que me flipa.
-Chica 2: ¿Quién, quién?
-Chica 1: Se llama Alejandro Baricco, que además está buenísimo. (Y ahora con acutísimo hipío) ¡Uf!
-Chica 3: ¿Y qué te estás leyendo, tía?
-Chica 1: La Ilíada [Habla de Homero. Ilíada. Una traducción o reescritura de la obra clásica]
-Chica 3: Pero el libro ese ¿no es antiguo?
-Chica 1: Ah, yo qué sé... Va de la guerra de Troya.
-Chica 2: Que sí niña, que ése es tela de antiguo: que yo lo leí en el instituto en latín.
-Chica 3: Pero, ¿no hay una peli?
-Chica 1: Yo creo que no.
-Chica 2: Anda que no: la de Brad Pitt.
-Chica 1: ¡Ah bueno, sí! Pero vamos: que tú en esa peli no te fijas más que en Brad Pitt, no me digas que no... (Nuevo hipío) ¡Uf!
-Chica 3 (dirigiéndose a la más callada del grupo): Niña: ¿y tú cómo estás?
-Chica 4 (empanada): Pues mejor: estoy tomando ahora unas gotas de homeopatía para la ansiedad. Me las ha recomendado mi astróloga. Ella dice que se las dio a su perro y que le fue estupendamente.
-Chica 3: ¡A su perro!
-Chica 4: Sí, sí: es que también valen para las personas. Aunque me dan un poco de yuyu, ¿sabes? Es que tienen cicuta.
-Chica 3: ¿Cicuta? Coño: ¡ese es el veneno con el que se mató Platón!

-Francisco Sianes (levantándose de su asiento, a voz en grito y apuntando con el dedo a la Chica 1): Pero vamos a ver, ¡vamos a ver! En primer lugar: el escritor "buenorro" se llama AleSSSSSSSandro Baricco. (Apuntando a la Chica 2) El idioma de la Ilíada es ¡el GRIEGO! (Apuntando a la Chica 3) Quien murió envenenado con cicuta fue Sócrates, ¡o acaso Séneca, por el amor de Dios! (Apuntando a Chica 4) !Y tú haz el favor de decirme cómo se llaman esas gotitas contra la ansiedad perruna!

miércoles, 12 de septiembre de 2007

LAS ADMINISTRACIONES EDUCATIVAS YA HAN VUELTO DE VACACIONES

Leo en la bitácora de Carlos que la Consejera de Educación de la Junta de Extremadura desea que se recupere el respeto a los profesores, porque ahora -dice- se les está tratando como borregos adoctrinantes.

Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, 'borrego' es un hombre que se somete gragaria o dócilmente a la voluntad ajena. ¡Mira por dónde la Consejera de Educación es consciente de que los enseñantes solemos callar demasiado ante los desaguisados de la administración educativa!

Sobre 'adoctrinante', la Consejera ha tenido otro desliz, porque ni esa es palabra que contemple el Diccionario, ni puede llamarse 'adoctrinar' a la tarea de los profesores. Que yo sepa, ni las Matemáticas, ni el Latín, ni la Historia, etc. son 'doctrinas'.

Segunda perla: la Ministra de Educación pretende que los alumnos de primero de bachillerato con cuatro -o menos- asignaturas suspendidas no hayan de repetir curso. Y que, además, puedan simultanear materias de primero y de segundo en un mismo curso.

De por sí, la medida ya es harto elocuente de hasta dónde se teme en los medios políticos a las cifras del llamado 'fracaso escolar': todo vale para maquillarlo y/o esconderlo. Porque, lo que se dice reducirlo, no se va a conseguir por estos caminos. Prueba de ello es que, con tal medida, se desea frenar el abandono de los estudios por parte de los alumnos con malos resultdos en primer curso. Mucho me temo que el abandono tan sólo se retrasará un año...

Y eso, sin detenernos a hablar del desbarajuste organizativo que se provocará en los centros, donde habrá alumnos de primero-primero, alumnos de segundo-segundo, y alumnos de primero-segundo. ¿Alguien se ve con fuerzas para lograr la cuadratura del círculo?

Como dice Santi, comentando esta última noticia, ¿no ha pensado la ministra en alguna medida para evitar el abandono de los profesores?

miércoles, 1 de agosto de 2007

¿UN LAMENTO ESTÉRIL?

Hace pocos días, leía una contribución de un asiduo participante en el foro de culturaclasica.com. Decía, en pocas palabras y claramente:
(habría que) dilucidar las causas de ese arrinconar al latín y al griego en toda Europa. Sin duda se trata de un intento deliberado por eliminar el tipo de hombre que puede resultar de esa formación clásica, así como los valores que ésta sustentaba. No puede haber otra explicación.

Hasta ahora, era frecuente referirse al mundo actual, práctico y utilitarista, a la hora de señalar las causas de los sucesivos recortes que hemos ido recibiendo de la administración en las leyes de educación que se han ido perpetrando en los últimos decenios.

Pero la afirmación del autor del párrafo que antecede, me hace pensar que sí: que debe existir un oculto empeño por enterrar todo cuando significa la formación clásica.
¿Por qué? Pienso que puede resultar molesta para cierta mentalidad actual relativista, hedonista, de menguada responsabilidad y menor espíritu de sacrificio.
¿Quiénes? Lo ignoro. Pero quizá haya que mirar hacia los ideólogos que están detrás, no sólo de los planes y leyes de educación, sino también de muchas otras medidas de gobierno, culturales, sociales, etc., que contentan a unos pocos en contra del sentido común.

Los latinistas y los helenistas hemos recibido los palos de una educación decididamente instrumentalizada: todas las materias han de servir para algo útil (¿útil o utilitarista?); se priman la alfabetización informática y el aprendizaje de lenguas extranjeras (¿no deberían antes los alumnos lograr más eficiencia en la alfabetización en la propia lengua?); hemos de educar alumnos que se acomoden al siglo XXI, en vez de formar alumnos que construyan el siglo XXI. Definitivamente, a los gobiernos les interesa un alumnado que piense lo menos posible, que sea poco culto. Y, a estas alturas de la cuestión, todo el mundo debe saber por qué...

No deseo salirme de los límites que afectan a nuestras lenguas y cultura clásicas. Y quizá sea éste un lamento inútil, pero llega un momento en el que hay que desahogarse. Ya sé que no servirá para nada, pero nunca está de más darse cuenta cabal de lo que sucede a nuestro alrededor y sacudir un tanto las conciencias de quienes nos rodean.

viernes, 11 de mayo de 2007

YA FALTA POCO...

Dentro de siete días laborables, los alumnos de segundo de bachillerato acaban sus clases. Para unos habrá terminado el curso. Otros, tendrán que recuperar algunas cosillas durante los días siguientes.

En esta tercera evaluación, tanto en Latín como en Griego, no ha habido exámenes, en el sentido propio y tradicional. Tan sólo haremos uno voluntario para quienes no se conformen con la nota que les comunique la próxima semana.
Eso sí: tanto en Latín como en Griego, les ha salido la cosa a una prueba de selectividad en clase y dos en casa cada semana, correspondientemente evaluadas. Hemos agotado todos los modelos que habían aparecido desde el año 2001 hasta ahora...
Hoy, por ejemplo, se han enfrentado con éxito razonable a un texto latino en el que había: ablativo agente, cum histórico, dos participios predicativos y dos oraciones de relativo.

Ya lo sabía, pero he vuelto a comprobar que la práctica constante de la traducción crea un hábito y unos mecanismos que no se pueden aprender de memoria. Es toda una habilidad que se adquiere con el trabajo asiduo, regular y de dificultad progresiva. Y, quien más quien menos, muestra la satisfacción que supone resolver adecuadamente la traducción de un texto griego o latino.

Aunque mis alumnos están algo neuras estos días -son los primeros en reconocerlo-, no tengo motivos para sufrir por ellos. Y confío en que la Selectividad les haga justicia, porque sé que la prepararán bien. De momento ya hemos previsto la posibilidad de tener alguna sesión de tarde extra, en plan de estudio maratoniano de ciertos temas de cultura.

Prometo noticias hacia final de curso.

viernes, 16 de marzo de 2007

ESTELA

Estela es una de mis alumnas. Es una persona de carácter extrovertido, alegre, comunicativa, sincera y buena deportista. Hizo la ESO sin dificultades, y también sin gran esfuerzo por su parte, simplemente porque no se le requería. ¡Ya sabemos..!

Empezó el Bachillerato con ganas, pero en la primera evaluación tuvo tres suspensos. Se dio entonces cuenta de que sus estrategias de aprendizaje hacían aguas por todos lados, y pidió ayuda. Ahora, que está a punto de acabar la segunda evaluación, las cosas no han mejorado demasiado. ¿Causas? Está claro que no ha puesto todo cuanto podía de su parte, un tanto porque nadie se ha preocupado de enseñarle cómo se ha de estudiar, otro poco porque la exigencia le ha venido de golpe y, además, porque tiran mucho otras actividades no escolares...

Todo esto bastaría para hacerse una idea del caso de Estela, y de tantos y tantos alumnos en su paso de la ESO al Bachillerato.

Pero si, además, se encuentra con que algún profesor no tiene mejor ocurrencia que pronosticarle, a ella y a otros –y públicamente-, que son candidatos casi seguros a repetir curso, el resultado no se hace esperar.

Y el resultado es que Estela lleva días con una cara que no es la suya, aparentando una alegría que no tiene, pidiendo a gritos –gritos silenciosos- una mano que la estire hacia arriba, y planteándose seriamente abandonar.

El problema de Estela no es infrecuente. Cuantos llevamos tiempo en esto de enseñar, lo palpamos cada año. A veces, está en nuestras manos ayudar a esos alumnos. Otras, o no podemos o no se dejan. Cada vez me causa más tristeza ver a qué situación nos han conducido los sucesivos vaivenes de la enseñanza, en forma de planes desquiciados y ajenos a toda lógica educativa.

Quizá parezca ésta la primera vez que acabo una entrada con un cierto deje de amargura. Es una lástima que la situación haya llegado a estos términos, pero también sé que Estela saldrá adelante, y volverá a sonreir de verdad.

miércoles, 3 de enero de 2007

UNA CARTA A LOS REYES

Apreciados Reyes de Oriente:
A estas alturas, casi todos mis alumnos os habrán enviado su carta. Y supongo que estarán llenas de deseos materiales. Yo me atrevo a pedir algo menos tangible para ellos. Como Sus Majestades son, además de magos, sabios, no hace falta que ponga nombres a las peticiones. Quizá los interesados también sepan ver qué les corresponde a cada uno.

Para algunas y algunos en particular:
-Una buena dosis de motivación para lograr que tanta capacidad oculta salga a la luz, cosa que espero ver.
-Otra buena carga de voluntad para afrontar el estudio como un reto posible, e incluso ilusionante, de alcanzar.
-La recuperación de la alegría perdida. Casi siempre, los problemas familiares calan muy hondo y cuestan de digerir.
-La clarividencia necesaria para darse cuenta de las propias limitaciones y saber pedir ayuda cuando se necesita.
-La fortaleza suficiente para superar problemas personales y acudir a quien puede ayudar.
-La constancia para perseverar en el esfuerzo diario. Eso siempre tiene recompensa.
-Y la generosidad necesaria para echar una mano a quien lo necesite.

Para todas y todos:
-La alegría de aprender profundizando en el saber.
-La alegría de compartir los conocimientos con los demás.
-La alegría de contribuir a que la clase sea un buen lugar de amistad y de convivencia.
-El esfuerzo por hacer cada día mejor las cosas. Eso también produce alegría.

Y para mí:
-No defraudar a nadie y poder ver cada día el crecimiento interior de mis alumnos.

A partir del lunes 8, espero comprobar que la generosidad de Sus Majestades supera nuestros deseos.

domingo, 17 de diciembre de 2006

ANALFABETISMO CULTURAL


Esta última semana ha comenzado la segunda evaluación en mi Instituto. Y con ella, la materia que me corresponde impartir en 4º de ESO: Mitología clásica. Tengo 13 alumnos, que son pocos comparados con los que solía tener otros años, y cuyo desconocimiento de las divinidades y mitos es prácticamente total. Tan sólo les ‘suena’ la Odisea porque este año han leído una adaptación en Lengua y Literatura Española. Ya es algo.

Tras los prolegómenos de rigor (qué programa seguiremos, cuál será el contenido, cómo haremos la evaluación…) comienzo por el principio: por la Teogonía. Y lo hago proyectando unos esquemas y diapositivas en Power Point, mientras voy comentando las sucesivas generaciones de dioses, ante el asombro generalizado y las caras de estupefacción. Era lo que observaba a medida que aparecían los hijos no nacidos de Gea, los que se comía Cronos y luego vomitaba… La expectación era total.

Llega la ocasión de comentar la aparición del hombre: Prometeo, Epimeteo, Pandora, Deucalión y Pirra… En un determinado momento, y hablando de Pandora, de su curiosidad, y del único resto de esperanza que quedó en su caja, se me ocurre preguntar: ¿alguien conoce cierto pasaje del origen del hombre en la Biblia, que habla de un castigo por quebrantar un precepto? Silencio. Insisto: ¿quién sabe algo sobre el pecado original? Más silencio. Constato que el silencio es ignorancia y no timidez. Y quedamos en que la próxima clase la comenzaremos precisamente comentando ese punto.

Uno ya es consciente del grado de desconocimiento actual del hecho religioso entre los estudiantes. Pero siempre produce pena constatarlo ‘en vivo’. Independientemente de las personales creencias, ¿quién puede saber algo del arte occidental sin conocer los grandes hechos del Antiguo y del Nuevo Testamento? ¿Quién puede acercarse a muchas obras culminantes de la literatura sin saber nada de lo que se llamaba antes Historia Sagrada? Los profesores de Historia del Arte están ya más que acostumbrados a hacer extensos preámbulos para poner en orden los conocimientos de los alumnos cada vez que deben explicar, por ejemplo, el Pantocrátor. Y la Última Cena de Leonardo da Vinci, y el Cristo de Velázquez y el Éxtasis de Santa Teresa, de Bernini, etc, etc.

En fin: son algunas consideraciones que surgen al hilo de la experiencia diaria. De momento, mis alumnos de 4º son como una esponja: escuchan, preguntan, anotan y comentan. Parece un buen grupo. Habrá que aprovechar la coyuntura. Quién sabe si puede haber escondida alguna vocación para lo clásico...