lunes, 23 de diciembre de 2013
La extraña odisea
Carlos ha tenido la gentileza de ofrecer a los interesados la lectura gratuita de su libro. Aquí abajo se puede leer, y también descargarse en formato epub aquí.
Las escasas 140 páginas de que consta el libro se leen prácticamente de un tirón: a base de breves capítulos, el autor va pasando revista al difícil camino de su aprendizaje de las lenguas clásicas, desde el bachillerato a la universidad, para seguir después contándonos sus esfuerzos por llevar a la práctica una enseñanza de esas lenguas lo menos farragosa posible. Toda esa extraña odisea está narrada de forma amena y clara. Va directamente el grano y nada sobra de cuanto explica.
Sin duda, una lectura muy recomendable para motivar y dar esperanzas al sufrido profesor de Latín y de Griego. Y nuestro agradecimiento a Carlos por partida doble: por haber escrito su extraña odisea, y por ponerla libremente a nuestra disposición.
Martinez Aguirre, Carlos - La extrana odisea (r1.0).epub by Florian
martes, 26 de junio de 2012
¿Una nueva oportunidad?
Entre los colegas que opinaban en Facebook y Twitter abundaban las reacciones esperanzadas, si bien las había un tanto irónicas también...
De ser ello cierto, estaríamos ante una oportunidad de oro para subsanar errores históricos en la didáctica del Latín. No podemos, en estos tiempos que corren, volver a la tradicional, aburrida e inútil enseñanza gramatical al uso. De eso ya se hablaba -y lo reflejé aquí mismo- desde el siglo XVII, al menos. Y hoy mismo he leído un artículo que va en idéntico sentido.
Si esta noticia de la universalización del Latín llega a ser una realidad, estoy seguro de que surgirán muchas iniciativas para facilitar que los profesores den el paso definitivo. Exigirá un cierto esfuerzo pero, a medio y largo plazo, será la mejor manera de revitalizar nuestros estudios, de borrar definitivamente la etiqueta de lengua muerta, y de fomentar entre los alumnos que sigan su estudio más allá del curso obligatorio. Todos saldrán beneficiados, y la Universidad no habrá de plantearse supresiones de grados no rentables económicamente...
lunes, 24 de agosto de 2009
"Reivindicación del latín"
Leí ayer, gracias a Carlos, un sabroso artículo de Ian Gibson titulado "Reivindicación del latín".Recomiendo su lectura aunque el contenido es bien conocido por casi todos. Porque, además del abandono del latín en muchas esferas, incide en un aspecto que creo fundamental: el método.
Ya en muchas de sus obras Comenius se lamentaba de que, un alumno que estudia cualquier lengua moderna, la aprende en un tiempo prudencial, mientras que pasa años y años con el latín sin ser capaz de saberlo mínimamente bien. Es más, corre serio peligro de llegar a aborrecerlo. Este diagnóstico del siglo XVII sigue siendo válido hoy.
Soy testigo -la verdad que bien reciente- de que un método como el Orberg puede romper esta dinámica tan frecuente en torno al latín: prevención, aburrimiento, abandono..., odio.
Si el profesor procura además aliñar sus clases con las oportunas y frecuentes referencias a la riquísima cultura latina, con visitas a museos, talleres o yacimientos asequibles por su cercanía, con la asistencia a alguna representación teatral, o con alguna celebración (comida romana, por ejemplo), la asignatura no solo abandonará los últimos puestos del ranking estudiantil, sino que incluso pasará a ocupar el status de materia privilegiada. Y no porque durante el curso todo sea sencillo, o se lo pasen bien -que también-, sino porque le ven un sentido. Los alumnos de latín -y de griego-, que antes iban pidiendo perdón a sus compañeros por haber elegido tamañas rarezas, doy fe que ahora presumen de hacer algo que les gusta y de que aprenden... disfrutando.
Quizá muchos piensen que he exagerado un tanto. Pero estoy seguro de que más de un colega puede afirmar algo parecido. Probablemente no consigamos que salgan de nuestras aulas grandes filólogos (o quizá sí...), pero estaremos poniendo nuestro grano de arena para evitar un deterioro monumental de nuestra cultura. Porque, como dice Ian Gibson en ese artículo, sin latín no se puede entender nada de la civilización occidental.
viernes, 31 de octubre de 2008
COMENIUS, OTRA VEZ
Ya dije en cierta ocasión que tengo debilidad por buena parte de los contenidos pedagógicos de la obra de Juan Amós Comenius.Como pienso que puede ser de utilidad a más de un docente, vuelvo a desgranar algunas perlas del autor checo, en esta ocasión tomadas de su Opera Didactica Omnia (Amsterdam 1657) y, más en concreto, de su volumen I. Se trata de un apartado titulado "De studio sermonis latini dissertatio. Generalia pro praeceptoribus monita". Como es fácilmente deducible, ofrece Comenius una serie de consejos a los profesores de latín (la traducción es mía: no hay edición en castellano de esta obra).
· El docente, que no enseñe cuanto puede enseñar, sino cuanto puede aprender el alumno.Seguro que, a más de un lector, estas breves líneas le han hecho reflexionar sobre su tarea diaria y, si es conocedor del método elaborado por Orberg, habrá observado evidentes puntos de conexión.
· A donde quieran que lleguen los alumnos, vayan ellos delante señalando el camino.
· Que nunca los alumnos se vean agobiados por el peso de aprender.
· Tres cosas han de educarse siempre en el alumno: la mente, las manos y la lengua. La mente para entender lo que aprende. Las manos, para poner por escrito lo que entiende. La lengua, para explicar (...) lo que entiende y sabe(...) Así, es posible entender la lengua latina antes que escribirla o hablarla. Y se ha de acometer la práctica con la inteligencia, antes que con la pluma o con la lengua.
· Vayan siempre delante los ejemplos, como materia; sigan los preceptos y las reglas, como forma (...). ¿De qué modo puede gobernarse y dirigirse lo que aún no existe? Y ¿quién ignora que toda regla recibe su luz de los ejemplos? ¿Y que, por otra parte, no se debe anteponer a estos?
Amenazo con volver sobre Comenius en alguna otra ocasión...
miércoles, 24 de septiembre de 2008
BUENOS COMIENZOS
Ha pasado ya más de una semana desde el inicio del curso. Poco tiempo, pero suficiente para darse cuenta de por dónde pueden ir las cosas en adelante.El tema "estrella" es, sin duda, la incorporación del método Orberg al Latín de 1º de bachillerato. La acogida ha sido mejor de lo que me esperaba. Llevamos tan solo cinco clases y, por lo tanto, no se pueden extraer conclusiones demasiado tajantes; pero son buenos el ambiente, la disposición de los alumnos y el ritmo de la clase. La inmersión en el Latín va por buen camino: una parte sustancial de cada clase se desarrolla en latín, lo cual quiere decir que se van lanzando a decir algo más que el simple Salve! del inicio de la clase, o el Vale! del final. Lo mejor de todo: notar que el timbre que señala el final de la hora coge desprevenidos a la mayoría.
Espero que esto continúe así, aunque durante todo el curso serán inevitables los altibajos; el mérito consistirá en superarlos.
No es lo mismo, pero el Latín de 4º también produce satisfacciones. Quizá porque, animado por el libro de texto que he escogido (Santillana, La casa del saber), y por su parcial parentesco con el método Orberg, he introducido una cierta conversación en latín en el aula.

Diálogo de ayer: una chica responde a mi pregunta: ego sum puella parva. A continuación, le pregunto a un chico: Tu es puella parva? Respuesta: Minime! Ego sum puer parvus. Era la cuarta clase que teníamos. Definitivamente, ayer salí contento del instituto.
Mañana celebraremos, como corresponde, el aniverario de Narcís, que cumple 17 años. ¡Llevamos un ritmo..!
martes, 16 de septiembre de 2008
EMPIEZA UN NUEVO CURSO. Y VAN...
Novedades hay algunas. La más notoria, la implantación del método Orberg en Latín de 1º de Bachillerato. La expectación se palpaba durante la primera clase: caras de asombro, caras de perplejidad, caras de dónde-me-he-metido-yo (al principio) y caras de curiosidad ante lo nuevo, porque, de golpe, se les ha venido encima una materia nueva y un sistema nuevo.
Son 15 alumnos y, por primera vez en años, ¡los chicos son casi tantos como las chicas! No creo que le pase esto a mucha gente... Al final de la clase, alguno ha manifestado que le había pasado rápida. ¡Buen augurio..!
En Griego de 1º hay 10 alumnos. Aquí el método es más tradicional. Pero observo la curiosidad de cada año por la lengua de Homero. Les llama la atención -y les motiva- el alfabeto.
La otra novedad es el Latín de 4º de la ESO. También había expectación, aunque no tanta, porque no me he atrevido a incorporar Familia Romana en este curso: un número no pequeño de los que ahora cursan Latín en 4º, puede que no lo hagan en 1º de Bachillerato. Pero, sobre todo, el problema mayor reside en la incorporación a 1º de bastantes alumnos que vienen de
fuera del Instituto. Demasiadas trabas como para aventurarse...
Aquí tengo 19 alumnos, y parece que hay de todo. De momento, la disposición parece buena.
Y luego están los viejos conocidos, que han menguado algo: 11 en Latín de 2º de bachillerato y 8 en Griego. Aquí no han hecho falta las presentaciones: todos nos conocemos sobradamente, y podemos dedicarnos ya plenamente al "curso más complicado de vuestra vida", como les digo con frecuencia, y no siempre en broma.Mañana tenemos el primer aniversario de este curso: Laura cumple 17 años y habrá que celebrarlo.
viernes, 30 de mayo de 2008
MÁS TIEMPO PARA EL LATÍN
El próximo curso, los alumnos de 4º de ESO tendrán la oportunidad de cursar Latín.De entrada, nos hemos de alegrar porque contaremos con un año más para nuestra materia. Sin embargo, a poco que se piense, la alegría se ensombrece algo: el Latín de 4º será optativo para los alumnos, en competencia con otras materias que, a la mayor parte del género humano se le antojan más útiles (informática, idiomas...). Y tendrá tres horas semanales de clase.
La normativa deja bien claro que no se trata de una materia propedéutica. Por tanto, no es un primer curso de Latín, sino una especie de baño (más bien breve ducha) de lengua y cultura latinas. O sea: que no todos los que cursen la materia en 4º la seguirán haciendo en bachillerato; y no todos los que escojan Latín en bachillerato lo habrán hecho ya en 4º.
La duda se la han planteado casi todos los profesores: si partimos de cero en primero de bachillerato (como será lo lógico), algunos alumnos tendrán la sensación de perder el tiempo en algo ya sabido (aunque a casi nadie le vendría mal ese repaso...).
Mucho me temo que este Latín de 4º pueda llegar a convertirse en una Cultura Clásica más, quizá con alguna noción de lengua. Ojalá acabe equivocándome...
Por otro lado, y también el próximo curso, nuestras materias de Latín y de Griego gozarán de una hora semanal más en el bachillerato de Catalunya. Eso también es bueno, ahora sin reservas, porque las tres horas de que disponíamos hasta el momento no daban para demasiado.
Así las cosas, y ante el dilema del ensamblaje Latín de 4º -Latín de bachillerato, únicamente se me ocurre una solución. La he de madurar un poco más, pero me inclino a pensar que, el próximo curso acabaré decidiéndome por intentar un Latín de 4º lo más honroso posible, dentro de sus limitaciones, siguiendo alguno de los libros al uso que ya van saliendo al mercado últimamente. E introducir (¡por fin!) el método Orberg en el bachillerato de Latín, algo que deseaba desde hace tiempo, pero que las tres horas semanales me impedían.En un primer momento, pensé en hacer el Latín de 4º con 'Familia Romana' pero, ante el aumento de horas en bachillerato, he cambiado de opinión.
No saben los profesores, posibles lectores de estas líneas, cuánto agradecería su opinión al respecto. Y si esto se convierte en un debate abierto sobre cómo afrontar la nueva realidad que tenemos a pocos meses vista, mejor que mejor. Seguro que todos nos enriqueceríamos con las aportaciones de los demás.
miércoles, 5 de marzo de 2008
J. A. COMENIUS
El nombre de Ioannes Amos Comenius va asociado hoy a unos programas de la Unión Europea, pero sigue siendo un perfecto desconocido para la mayor parte de los filólogos.Para mí, resulta un autor especialmente querido porque, después de descubrirlo, le hice objeto de mi tesis doctoral. Estudié, en concreto, sus aportaciones lingüísticas y didácticas para la enseñanza del latín.
Por eso, me ha alegrado mucho que la asociación culturaclasica.com, en sus Jornadas anuales, haya invitado este año a Andreas Fritsch, Presidente de la Sociedad Comenius de Alemania, que hablará precisamente de los postulados pedagógicos de Comenius y de su aplicación a la enseñanza del latín hoy. Si no fuera por otros compromisos ineludibles -¡tengo dos a la vez!- ya sé dónde estaría yo del 11 al 13 de abril...
Comenius fue un hombre utópico en muchas cosas; y también, ciertamente, en algunas de sus teorías pedagógicas. Pero tuvo la perspicacia y la lucidez de darse cuenta de los errores que, ¡ya entonces! (siglo XVII) se cometían en la enseñanza del latín. Y propuso sus remedios. A más de uno le sonarán ideas como 'estudio natural de las lenguas', 'aprendizaje que empieza con lo conocido', 'gradación de dificultades'... Y a varios les parecerá, con razón, que estas ideas suenan a Orberg...
Los interesados pueden darse una vuelta por uno de sus libros paradigmáticos para la enseñanza del latín, Orbis sensualium pictus, en el que aplica sus métodos didácticos. Se puede ver íntegro aquí.
De otra de sus obras, Novissima Linguarum Methodus, es esta afirmación suya:
“Errores vulgatae Methodi tres : I. Quod Linguas doceat abstracte, sine praevia Rerum cognitione. II. Quod incipiat a formali, h.e. a Grammatica. III. Quod scandere fastigia sine praestructis scalis cogat. Id est, Latinitatis studium ordiri a Cicerone, et Virgilio. Cujus rei absurditas ostenditur.” Novissima Linguarum Methodus,VII, 8-15
(Me permito traducir el fragmento, para aquellos lectores que, o no han estudiado latín, o lo han hecho como denuncia Comenius)
"Los errores del método usual son tres: I. Que las lenguas se enseñan de forma abstracta, sin un conocimiento previo de la realidad. II Que se empieza por lo formal, esto es, por la gramática. III. Que se obliga (al alumno) a subir a lo más alto sin haberle proporcionado una escalera. Esto es, que se aborda el estudio de la latinidad a partir de Cicerón y de Virgilio. Es evidente la absurdidad de tal cosa".
¿Verdad que suena muy actual? Creo que vale la pena descubrir, o redescubrir, a Comenius. Aún nos puede ser útil hoy.
viernes, 27 de julio de 2007
ORBIS SENSVALIVM PICTVS
Muchos de los lectores de este blog seguramente conocen la existencia de un manual para el aprendizaje del Latín, obra de Hans H. Orberg, titulado Lingua Latina per se illustrata. Se trata de un curso de Latín, escrito exclusivamente en esa lengua, muy apto para un estudio autodidáctico de la lengua, pero también para su uso en el aula, como lo demuestra el creciente número de centros que lo utilizan en España.Pues bien, exactamente 300 años antes de la aparición de este libro, un pedagogo y filólogo checo, Juan Amós Comenio, publicó una obra titulada Orbis Sensualium Pictus (1658), que bien puede considerarse un precedente de la de Orberg, al menos en algunos de sus aspectos.

Es un método visual que va introduciendo al alumno paulatinamente, a lo largo de 152 capítulos, en el mundo de su época (s. XVII). El propio autor muestra al inicio su intención de que vayan apareciendo todas las imágenes y nombres de todas las cosas fundamentales en el mundo y de las actividades de la vida.
Para ello, va recorriendo la totalidad del universo, desde Dios-Creador, pasando por los cuatro elementos clásicos (fuego, aire, agua, tierra) y los tres reinos de la naturaleza (mineral, vegetal, animal), hasta llegar al hombre. A partir de aquí, surgen los oficios humanos, los avances tecnológicos, la educación, la vida en la ciudad y las religiones.
Cada capítulo se inicia con un dibujo, que da paso al texto explicativo, dispuesto en tantas columnas como lenguas de referencia se utilicen. Algunas palabras se relacionan, mediante un número, con algún detalle del dibujo.
En la ilustración del capítulo VI (edición de Londres de 1659), dedicado al agua, podemos observar cómo se van introduciendo gradualmente diversos términos: fonte, torrente, rivo, stagno, flumine...El Orbis Sensualium Pictus constituyó una verdadera revolución en las escuelas de su época, de manera especial en Centroeuropa y en Inglaterra, donde ya se conocía una obra anterior de Comenio, titulada Ianua Linguarum reserata (1631), que fue de hecho el antecedente del Orbis Sensualium Pictus.
No he tenido ocasión de constatar si Orberg se fijó en esta obra de Comenio para redactar su Lingua Latina per se illustrata, pero me atrevería a decir que muy probablemente la conoce a fondo.
lunes, 19 de febrero de 2007
NVNC LATINE LOQVAMUR!
Más material. Porque las buenas ideas se han de difundir.martes, 21 de noviembre de 2006
EL LATÍN HACE AMIGOS
Hace ya más de tres años, di con una página en la red que, de entrada, me produjo cierta sorpresa por su nombre: para un latinista, ver un Latiniando así, en gerundio nuestro, no era plato de bien digerir. A poco de deambular por la página, descubrí que era obra de un estudiante (Manuel Ángel) de Escuela Oficial de Idiomas de tan sólo 19 años, y que ya llevaba dos años en la red. Le hice algunas colaboraciones puntuales, y entré un día, más por curiosidad que por otra razón, en la Lista de correo de la página. Eso era en junio de 2003. Dicha lista, abierta como grupo de Yahoo, ha ido creciendo y cuenta hoy con más de 200 miembros y unos 3300 mensajes publicados.
Sin embargo, no deseo hablar de su crecimiento, sino de un singular lazo de amistad que une a un grupo de personas bien diversas que frecuentan Latiniando. Casi todo empezó en junio de 2004, por “culpa” de Pepe y de Salvador, dos canarios emprendedores donde los haya, que empezaron a estudiar latín en su madurez siguiendo el método Orberg. Cuando les surgía algún problema, Ana y yo procurábamos responderles y aclarar dudas. Pronto fuimos ambos nombrados profes casi por aclamación, ‘cargo’ que pudimos compartir más adelante con María José y con Carlos. Y se fue creando el ambiente que aún hoy se respira.
Pepe y Salvador han llegado a escribir fluidamente en latín, y a ellos se unieron varios más en su afán de saber, y hoy en día aún continúan surgiendo nuevos alumnos de vez en cuando.
Otros amantes del latín habían ido apareciendo por el grupo. Ya de antiguo, Andrea, Aurelio, Hernán, Óscar (nuestro Ansgarius Mexicanus), Elschsntre (de imposible pronunciación), Alicia, Eduardo… Así, hasta las más recientes incorporaciones de Leonardo, Enrique, Oriol, Daniel, Pep… Seguro que me olvido de alguien, y me disculpo por ello.
Habría que darse un paseo por los más de tres mil mensajes de la lista para captar en todo su sentido el grado de amistad que se ha ido forjando a lo largo de estos años. Y ver la alegría de Pepe y Salvador cuando pudieron conocerse en Almuñécar, durante unas Jornadas de Cultura Clásica, y fotografiarse nada menos que con el profesor Orberg y con Carlos. O comprobar la cara de satisfacción que teníamos Óscar y yo cuando nos vimos en Barcelona durante una hora escasa. O el último y entrañable encuentro con Ana y su familia en Sagunt, hace bien pocos días. Ya hay alguien que anda proponiendo un encuentro más o menos formal de ‘latiniadores’ (otra palabra que se me atragantaba, pero que ahora veo hasta con cariño…).
La red facilita que haya estos ‘milagros’. Pero quienes de verdad los consiguen son las personas capaces de dar y compartir lo mejor de sí mismos, sin más recompensa que la satisfacción de colaborar en algo bonito. Que Latiniando continúe durante muchos años proporcionándonos esas satisfacciones.

