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martes, 19 de mayo de 2015

Ahora es en Francia

Desde hace un tiempo, las aguas andan revueltas en la enseñanza secundaria francesa. Hoy mismo, ha tenido lugar una huelga que, según fuentes sindicales, secundó el 50% del profesorado.

Ya hace meses que el ambiente se encuentra caldeado: desde que la joven ministra de educación, Najat Vallaud-Belkacem, hizo pública la ley que promueve para evitar -dice- las desigualdades en la enseñanza, y que afectará al primer ciclo de la secundaria (11 a 15 años).

Además de otras medidas, también discutidas, -mayor autonomía de los centros, más presencia del estudio del islam, etc.- la nueva ley reduce las horas lectivas de Latín y de Griego, materias optativas ya ahora, pero que cursa un 20% del alumnado de entre 12 y 14 años. Ambas lenguas quedarán reducidas a unas imprecisas "Lengua y culturas de la antigüedad". La fuerte oposición al respecto, tan solo ha arrancado del ministerio el compromiso de añadir a la enseñanza del francés algunos "aportes del Latín y del Griego".
La ley se encuentra en período de consultas hasta el próximo 11 de junio.

Y, mientras tanto, el Latín y el Griego siguen mortecinos en nuestra casa, sin que nadie levante la voz, más allá de lo políticamente correcto. Los franceses protestan porque ven amenazado el talante humanístico de su enseñanza. Y eso, a pesar de que el ministerio ha aumentado este año su dotación económica en mil millones más que el pasado, y que la plantilla de profesorado crecerá el próximo en 4.000 (60.000 en toda la legislatura).

Aquí, ni lo uno ni lo otro, pero los recortes en todo lo que huele a clásico, tienen patente de corso. Y nadie mueve un dedo. 
Así nos irá en un futuro no muy lejano, cuando nos quejemos inútilmente de lo difícil que es recuperar aquello que se dejó perder de forma tan inconsciente.


martes, 7 de abril de 2015

Contra la barbarie


Ayer mismo, en un artículo de Marie-Noëlle Tranchant publicado en Le Figaro, aparecía esta afirmación:
el humanismo transmitido por el latín y por el griego 
es la última barrera ante la barbarie.
(Especifica que se emplea barbarie en su sentido etimológico -como lengua incomprensible-, y no como rechazo de lo extranjero).

Viene ello a cuento de la reacción que ha suscitado en Francia el anuncio del Ministerio de Educación sobre la pervivencia del Latín y del Griego, supeditada a la voluntad de cada escuela.

El revuelo que se ha producido, ha encontrado eco en la prensa y, por supuesto, en internet:

Desde hace unos días, corre por la red una petición a través de la web change.org para frenar tal iniciativa. Hoy mismo, ya hay más de 33.000 firmas.

En Twitter, con el hashtag  #JaimeLesLangues Anciennes, se pueden ver bastantes mensajes.

Entre muchas otras páginas, aquí pueden leerse opiniones, reacciones y comentarios diversos.

La situación, lleva a la articulista de Le Figaro a sentenciar:
El divorcio es completo entre la ideología anti-humanista de la Educación nacional 
y las aspiraciones reales de los franceses.

Y acaba con un ruego:
Es urgente pedir a la UNESCO una medida decisiva: la inscripción del latín y del griego
 en el patrimonio inmaterial de la humanidad. 

Llega un momento, en la lucha por la supervivencia de las materias clásicas, que únicamente nos queda decir -como hace Carlos Cabanillas en su blog-: déjennos enseñar tranquilamente nuestras materias, y que nuestros alumnos puedan estudiarlas en paz. Por el bien de la cultura y, sobre todo, de la sociedad, me uno a la petición de Carlos:  déjennos estudiar lenguas clásicas, y hagan ustedes lo que quieran.


miércoles, 13 de marzo de 2013

Las humanidades y la excelencia

El Centro de Análisis Estratégico (CAS) es una institución francesa, dependiente del primer ministro,  que tiene como misión sugerir al gobierno determinadas orientaciones sobre economía, aspectos sociales, medioambientales, tecnológicos...
El pasado 1 de marzo publicó un estudio, dirigido por el profesor Jean-François Pradeau, titulado "Las humanidades, en el núcleo de la excelencia académica y profesional. Pistas para la enseñanza de la lengua, la cultura y la recepción de la antigüedad".

Ante la situación de penuria en la que se encuentran los estudios clásicos en Francia, y tal y como se indica en el subtítulo, el documento aporta algunas pistas para llevar a cabo la necesaria reinserción de lo clásico en la formación académica:

-No se ha de considerar que las humanidades son un conocimiento específico: son, fundamentalmente, un marco con el que encuadrar la realidad. Deberíamos hacer algo parecido, salvando las dintancias, a lo que ocurrió en el Renacimiento: ver los aconteceres diarios a través de la óptica clásica.

-La Antigüedad tiene interés social, intelectual y moral para el hombre de hoy. Conocer la cultura clásica (latín, griego, historia, filosofía, literatura...) nos ayuda poderosamente a ser lo que deseamos ser hoy mismo.

-En la actualidad, abundan referencias al mundo clásico en el cine, en la novela... Quizá es que buscamos “respuestas y modelos, modos de vida, virtudes, vida ciudadana, comportamientos heroicos”. Y dirigimos nuestra mirada a la antigüedad, “porque se sabe que se van a encontrar”.

Los autores del estudio consideran que la administración pública no ha favorecido las materias clásicas porque ha sido  “considerada ‘elitista’ y ‘pasada de moda’; la enseñanza de las lenguas antiguas ha sufrido con relativa agresividad el impacto de la ‘democratización’ del segundo grado y de las políticas de ‘modernización’ sucesivas. Considerada ‘innecesariamente costosa’, se vio fuertemente afectada por las políticas de ‘racionalización’ de la oferta educativa”.  La consecuencia es que en los colegios y liceos, “el latín se ve reducido al estatuto de material opcional”. No tiene el rango de disciplina fundamental, ni siquiera en el bachillerato de letras.

Y apuntan, como una opción posible,  permitir que en colegios y liceos se pudiera elegir latín o griego como segunda lengua, no sólo en la especialidad de letras. Aunque resulte paradójico, en Francia el 65% de los alumnos de bachillerato que eligen hoy latín son de ciencias (frente al 17% de letras).

Incluyo aquí el documento completo, que también nos puede dar pistas: no en valde la situación de nuestros estudios clásicos es también bastante crítica.