jueves, 13 de junio de 2013

Adiós a la selectividad... ¿o no?

Se están ultimando los exámenes de las PAU de este junio, que pueden ser los penúltimos según el sistema vigente.

De forma paralela, el ministro Wert acaba de tildar estos exámenes de anomalía internacional, porque no se dan en los países de nuestro entorno. En su discutida ley se abre la puerta a que cada universidad elabore sus propias pruebas.

En los últimos días se ha ido generando una opinión contraria a la supresión de las PAU, también entre los propios alumnos. Se habla, sobre todo, de la dificultad que supone la reválida que se instaurará al final del bachillerato. Y, también, de la incertidumbre que generan las futuras pruebas que cada universidad -o facultad- pasará a quienes deseen acceder. Pueden verse opiniones de diferentes lugares aquí, aquí, aquí o aquí

Las PAU actuales, es cierto que no sirven como criba universal para entrar en la universidad, pero sí actúan en el establecimiento de un baremo para el acceso a determinados estudios muy solicitados, sobre todo desde la instauración de la fase específica. Y hay que reconocer que el sistema de las PAU ha funcionado razonablemente bien.

En Catalunya, las autoridades educativas han manifestado su deseo de hacer una selectividad lo más parecida posible a la actual. Así lo ha manifestado Antoni Castellà, Secretario de Universidades de la Generalitat, para evitar que quienes aprueben la reválida deban afrontar un caótico peregrinaje en función de las pruebas que pueda fijar cada universidad y sin saber si han aprobado en la anterior.

Habrá que aguardar próximos acontecimientos. Eso sí: permaneciendo vigilantes, porque las aguas no bajan precisamente calmadas...