lunes, 7 de mayo de 2012

Schopenhauer y el Latín

Hace poco, me encontré con unas frases escritas por Schopenhauer (1788-1860) en las que hacía una entusiasta apología del estudio del Latín. Se trata de un opúsculo titulado "El estudio del Latín", contenido en su obra Parerga y paralipómena.


Y, buscando por la red, llegué a conocer un breve estudio de Carlos García Gual titulado Schopenhauer y la lectura de los clásicos. Apuntes y notas,  en el que comenta algunos aspectos del citado opúsculo.


Creo que es útil e ilustrativo conocer la opinión del siempre incisivo Schopenhauer sobre la necesidad de saber Latín en una sociedad culta. He aquí algunos pàrrafos:

"La abolición del latín como  idioma universal de los hombres cultos (…), ha sido una verdadera desgracia para la causa del conocimiento en Europa".
Pintura de Schopenhauer en 1859
"El hombre que no sabe latín se parece a quien se encuentra en un hermoso paisaje en medio de la niebla: su horizonte está extraordinariamente limitado; sólo ve claro lo próximo, a los pocos pasos más allá se pierde en lo indefinido. El latinista, por el contrario, tiene una apreciación más amplia, que abarca los tiempos modernos, la Edad Media y la Antigüedad; y su horizonte mental se extiende aún más si estudia Griego o incluso Sanscrito".
"Una biblioteca de traducciones se asemeja a una pinacoteca de copias. Y  fundamentalmente las traducciones de los autores de la antigüedad son frente a sus textos un sucedáneo, como el café de achicoria frente al auténtico." 
"No hay ningún deleite para el espíritu mayor que la lectura de los clásicos antiguos: tan pronto como uno toma en la mano a cualquiera de ellos, se siente al pronto refrescado, aligerado, purificado, elevado y fortalecido; no de modo distinto a como uno se hubiera refrescado en una fresca fuente al pie de unas rocas. ¿Fúndase eso en las antiguas lenguas y en su perfección o en la grandeza de los espíritus, cuyas obras permanecen sin ser taradas y debilitadas por los milenios? Quizás en ambas cosas a la vez. Sólo sé esto: que, si como ahora amenazan (los bárbaros ya están ahí; los vándalos no se acaban nunca), cesara alguna vez la enseñanza de las lenguas antiguas, vendría entonces una nueva literatura, formada de una escritura tan bárbara, tosca e indigna como no se ha presentado aún nunca."

"Los bárbaros ya están ahí", escribe Schopenhauer hace más de siglo y medio, porque "los  vándalos no se acaban nunca". Después de tantos años, no parece que los avisos del filósofo alemán se hayan tenido muy en cuenta...