domingo, 28 de agosto de 2011

San Agustín


La festividad de San Agustín  se nos vuelve a presentar como una ocasión adecuada para hacer algunas breves reflexiones sobre la educación, tomando ocasión de algunos de sus textos.
La educación fue uno de los temas recurrentes en Agustín. Y tiene el valor añadido de una persona que cabalga entre dos épocas: tanto se le puede llamar el último gran clásico como el primer medieval. Incluso algunos lo consideran el primer pedagogo moderno (Confes. BAC, II, p. 109).



La educación fue su vida, aunque prefería aprender a enseñar: plus amo discere quam docere (De octo Dulcitii quaestionibus, 3, 6; Ep. 157, 5. 41). Y, cuando se trata de enseñar, acude a la sugerente idea de educere (sacar de):  Educar significa sacar el corazón del formando de una situación de presente para llevarlo más allá, hacia su futuro como persona y como miembro de una comunidad  (Studium sapientiae, Madrid, 1987. n. 147).


Una idea de gran alcance: el ejercicio alegre de la enseñanza: multo gratius audimur, cum et nos eodem opere delectamur (De catechiz. rud., 2, 4, 12). 


Son varias las obras agustinianas sobre educación. Podemos citar, entre otras,  De magistro (389), De doctrina christiana (397) y De catechizandis rudibus (404).


domingo, 21 de agosto de 2011

JMJ


Pues sí: hoy deseo comentar brevemente algunos aspectos que me sugiere la celebración en Madrid de la Jornada Mundial de la Juventud. No es algo alejado, como se verá, de la temática habitual de este blog: cultura clásica y educación.

Como primera consideración me gustaría remarcar la abundante presencia del Latín en muchas de las ceremonias litúrgicas que el Papa ha llevado a cabo estos días. Ya sé que es la lengua oficial de la Iglesia, pero no es frecuente oírla  por nuestros lares, aunque Benedicto XVI haya animado a su uso en la liturgia. Era lógico que, tratándose de una concentración universal, la lengua latina tuviera más protagonismo. Y así ha sido.

Pero hay otra reflexión más de fondo que me gustaría hacer:
Independientemente del previsible baile de cifras sobre asistentes a la JMJ, hay un hecho bien cierto: nunca se ha reunido en nuestra tierra un número tal de personas jóvenes. Ello podría haber provocado serios problemas de convivencia.  Incidencias referentes a orden público: inapreciables, si es que ha habido alguna. Por contra, mucha alegría, mucha actitud positiva y hasta una paciencia infinita.

Este hecho, desde el punto de vista educativo, nos debe llamar poderosamente la atención. Probablemente, entre tanto joven, habrá un poco de todo: gente con mente despierta, alumnos trabajadores, otros con dificultades de aprendizaje, bastantes estudiantes de ir tirando, trabajadores honrados, jóvenes en el paro... Pero me hago una pregunta (y se la hago a los colegas profesores): ¿no es cierto que a todos nos gustaría tener alumnos así?

Paralelamente, han aparecido en los medios de comunicación los disturbios producidos en Lloret de Mar por centenares de jóvenes ávidos de alcohol y cuyo objetivo único es la diversión desenfrenada (o sea, sin control alguno).

A mí, personalmente, me parece muy bien la celebración de la JMJ. Pero, ello aparte, considero que nos ha proporcionado suficientes elementos de juicio como para hacernos pensar en cómo queremos que sea la educación de nuestros jóvenes.

viernes, 5 de agosto de 2011

Educación y orientación


Durante muchos años he llevado a cabo labores de orientación en varios centros. Es un trabajo que siempre me ha gustado. Pero también he comprobado que muchos alumnos van muy despistados.
Por eso, hace ya tiempo, abrí un blog de orientación, dirigido en sus inicios a alumnos de segundo de bachillerato y, más tarde, también a los de cursos terminales de secundaria (cuarto de la ESO, y Formación Profesional).
La experiencia ha sido, y es, muy gratificante. Pero algunos de mis objetivos aún no se han cumplido del  todo (quizá porque hay cosas difíciles en una edad también difícil...). Por eso, haciendo un poco de examen, se me ocurren algunas reflexiones.

Una de las carencias es que los alumnos no se acuerdan de que tienen que plantearse su futuro profesional hasta muy tarde, con el peligro consiguiente de jugárselo poco menos que a cara o cruz. Y creo que ahí falla la labor de los tutores de curso, que deberían estar más atentos a estas cuestiones.

Otro de los déficits, relacionado con el anterior, es la escasez de información que se facilita a los alumnos. Y, sobre todo, a sus padres. Me refiero a información continuada, no únicamente dirigida a solucionar trámites.

Es frecuente encontrarse con ejemplos de comodidad absoluta: un verdadero miedo a decidirse por algo, hasta el punto de desear que el profesor o tutor suplante su responsabilidad y le diga lo que ha de hacer con su vida. Casos así he visto, y no pocos.

En las últimas semanas he detectado, por los comentarios a las entradas del blog, muchos padres y/o madres que hacen consultas, en vez de hacerlas sus hijos/as. ¿Desconfianza? ¿Preocupación ante la dejadez de sus retoños?  En cualquier caso, esa actitud de los padres también debería adelantarse hacia estadios anteriores, y no dejarlo todo para el final, cuando ya poco queda por hacer.

También observo que muchos visitantes del blog lo son, creo que casi exclusivamente, en momentos puntuales y decisivos de su vida académica. Sobre todo, cuando se trata de conocer las notas de corte para el acceso a la universidad. Un dato esclarecedor: el promedio diario de visitas al blog de orientación es de unas 180. Pues bien: durante el día en que salieron a la luz las notas de corte, junto con el anterior y el siguiente, sumaron 8580.

Aún hay mucho por hacer en el terreno de la orientación. Herramientas hay muchas y muy interesantes. Sólo hace falta voluntad de aplicarlas en el momento oportuno.