jueves, 26 de mayo de 2011

Hartazgo y arte

El castillo de St. Miquel (o lo que queda de él) es una fortaleza medieval  situada cerca de Girona y, ahora, un espléndido mirador que abarca bastantes kilómetros a la redonda, aunque no llega ni a los 400 m. de altura.

Hay varios itinerarios que suben hasta allí, la mayoría de gran belleza, por lo que es destino habitual de muchos excursionistas, senderistas y demás andarines.Y allá suelo acudir con cierta frecuencia en paseos matutinos.

¿Verdad que es una  π?
El camino tiene su gracia aunque, a poco de comenzar, pasamos bajo el enorme viaducto de una carretera muy concurrida ("monumento al cemento", reza una pintada anónima).
Tras esa desagradable aparición ya no nos espera ningún susto y, enseguida, uno se encuentra con una agradable sorpresa: ¡todo un monumento a la letra π!  Se trata de una estilizada escultura de mármol blanco, al lado de la carretera antes citada, que más que homenajear a la letra griega viene a representar una puerta. Pero para un clasicista,  antes que otra cosa, es una π...

Pues bien, hace unos pocos días llegué a lo alto de la montaña que acoge el castillo y su torre, donde hay cuatro paneles indicativos de todo lo que se puede ver: poblaciones, montañas, bosques, costa...

En uno de ellos -el orientado hacia el norte- alguien había estampado un graffiti (ver foto inferior) como exteriorizando su estado de ánimo. Por supuesto, ignoro qué desagradable experiencia habrá tenido con el arte el tal Isac (sic) -o su acompañante Clara- para mostrar tal hartazgo, pero es la primera vez que veo un alegato contra el arte. Yo pensaba que los tiros solían ir siempre hacia el Latín, el Griego, la Filosofía...
... y ¿de qué quedarán hartos los visitantes?
Lo que sí evidencia ese menosprecio al arte, además de ser un acto de incultura, es una notable falta de civismo porque el panel informativo ya ha perdido su utilidad, al igual  que los otros tres allí instalados, llenos de pintadas sin sentido hechas por la misma mano.