lunes, 28 de junio de 2010

P.A.U. de Latín y de Griego

Hoy hemos sabido (los alumnos ya tenían conocimiento desde el viernes pasado) las notas de la selectividad de este mes de junio. Aparte de que sólo ha suspendido un alumno de nuestro centro (de los 60 presentados, y 68 matriculados en segundo de bachillerato), lo que está bastante bien, me gustaría fijarme en las notas de Latín y de Griego de mis alumnos., sobre todo después del examen de Griego, totalmente fuera de lugar, que les tocó en desgracia.

Cinco alumnos cursaban ambas materias. Y sus calificaciones durante el curso eran ligeramente favorables al Griego (un promedio de 7,21 en Latín y de 7,57 en Griego). Pues bien, en los exámenes de la selectividad han obtenido (también de promedio) un 7,21 en Latín (exactamente la misma nota que durante el curso) y un 5,30 en Griego. La diferencia es evidente, y me imagino que puede ser así en la mayor parte de los centros.

La polvareda que generó la prueba de Griego de este año en las PAU puede verse aquí, sobre todo en los 64 comentarios surgidos hasta la fecha. Esperemos que la coordinadora de la materia tome buena nota del resultado. Pero a los alumnos (mis últimos alumnos) de este curso ya no habrá quien les compense del desaguisado. Me resulta doloroso por ellos...

martes, 22 de junio de 2010

¿Quién teme al Latín y al Griego?

Lo nuestro ya es endémico: cada curso trae sus afanes y, con ellos, algún tijeretazo a las materias clásicas.
Hace poco, comentaba aquí mismo el último examen de Griego perpetrado en las PAU de hace dos semanas. Parecía elaborado por un enemigo, e inscrito en una sospechosa trama para eliminar el Griego de nuestros bachillerato, al menos de facto.
Ahora, van surgiendo nuevas perlas de cara al próximo curso. Ya sabíamos desde hace un año que las materias con menos de ocho alumnos podían dejar de ofrecerse en un centro. Quedaba a criterio del equipo directivo, según la disponibilidad de profesorado. Pero siempre costaba decirle a un grupo de alumnos que no podía hacer determinada materia, si la solución pasaba por cursarla en otro centro, quizá distante, o por abandonarla y cambiar de orientación.
Pero ahora las cosas se facilitan: un alumno puede cursar hasta un máximo de dos materias a distancia, cuando un centro no pueda -o no quiera- asumirlas.
¿Qué pasará? Que la argumentación de la directiva del centro será, muchas veces, a contrario: no ofreceremos tal materia porque como ya la pueden cursar a distancia...
¿A alguien se le ocurre qué materias serán las candidatas ideales para tamaña jugarreta? 

No sé si habrá ejemplos en otras comunidades, pero aquí dejo los dos que conozco hasta ahora, por lo demás sospechosamente coincidentes.
Esta es la orden que acaba de publicar la Generalitat Valenciana.
Y aquí se pueden ver las características de la ordenación del próximo curso que ha dictado la Generalitat de Catalunya.

Suelo preferir no pensar mal de entrada, pero esta vez me lo están poniendo muy difícil. Quizá sí hay toda una conjuración para eliminarnos de la educación secundaria por vía del hecho consumado. Quizá hay algunos gurús, traumatizados de pequeños por los latines, que esparcen su venganza a voleo. Quizá siguen actuando los pseudopedagogos logsianos, no vaya a ser que nuestros alumnos adquieran algo de cultura...
Y, a todo ello, añádanse unas gotas de crisis económica y ya tenemos el caldo de cultivo ideal para justificar cualquier desmán. Y, como siempre, el objetivo primero será el mundo clásico. ¿Por qué nos tienen tanto miedo? 

viernes, 18 de junio de 2010

Καιρός

Sí, creo que es el momento adecuado. Es, sin duda, una buena ocasión porque
*casi hemos acabado el curso y he hecho mi última clase.
*este blog ha llegado a las 50.000 visitas,
*acabo de completar cuarenta años de docencia, y unas 30.000 clases impartidas.
*... y me jubilo.
De vez en cuando, por mi cabeza va pasando la película de estos años. Y, por supuesto, hay de todo. Pero, por encima de fallos -evitables o no-, enfados momentáneos o sinsabores pasajeros, cabe hacer un balance muy, muy positivo. He tenido la suerte de trabajar en lo que me gusta y con el material humano que me gusta. He disfrutado, casi siempre, con mis alumnos y con mis materias. He procurado, con resultados dispares, infundir gusto -y pasión- por el mundo clásico. He intentado dar a mis alumnos algo de mí mismo... Y debo agradecerles (¡sí, a los alumnos!) lo mucho que también ellos me han dado. En el fondo, y en la forma, constituyen la razón de ser de un profesor.

Desde hoy, continuaré dedicándome a lo mismo... de otra manera. Quizá añore la tiza -o el blog de aula-, pero seguiré inmerso en el mundo clásico, ahora sin horario, sin urgencias, porque sí, porque me gusta. No será lo mismo, porque el contacto con los alumnos impide que te oxides, pero ¡hay tantas cosas que merecen nuestra atención!

Por supuesto, este blog seguirá, aunque quizá pierda algo de aquella inmediatez que da estar dentro del aula. Seguirá porque es una manera de continuar ahí, entre las docenas de colegas clásicos a quienes tanto debo. Y en nuestro estimado Chiron.

Cada vez estoy más convencido: es el momento oportuno, la coyuntura favorable; no en vano  καιρός es uno de los vocablos griegos que más me ha gustado siempre.


lunes, 14 de junio de 2010

¿Somos unos embaucadores?

La selectividad ya ha pasado. Pero no los ecos del examen de Griego, que aún se escuchan. Para los desconocedores del tema, se lo resumo:
La prueba de Griego de las PAU en Catalunya (se puede ver, junto con la corrección, aquí), contenía una parte de cultura, morfología y etimología sencilla, pero una traducción endiablada: un οἱ sustantivando un genitivo (hijos de...), cinco nombres propios (cuatro seguidos), una subordinada sustantiva de sujeto, un προσήκοντες κατὰ γένος que se las traía, etc., etc.

Lo curioso es que, tradicionalmente, esa prueba suele ser asequible para los alumnos. Por eso, muchos han optado por examinarse de Griego en la parte obligatoria de la selectividad. Ese es el caso de mis cinco alumnos.
Al cabo de pocas horas, ya empezaron a surgir opiniones, todas en el sentido de denunciar la dificultad excesiva del examen. Puede verse la avalancha de comentarios vertidos en esta página (en el momento en que escribo esto ya son 48).
Tras el primer momento de desahogo, todo el mundo pedía acción, pero nadie movía un dedo. Así que me decidí a escribir a la coordinadora de la materia, que me contestó amablemente: a mí y a los comentaristas.
Y, me lo temía, la única solución que aportaba era esperar a ver los resultados y tomar medidas para próximos años. ¿Y los alumnos damnificados en esta ocasión?

Tengo la sensación, como muchos otros profesores, de haber engañado a nuestros alumnos. Los míos han resuelto durante el curso todas las pruebas de selectividad hechas desde el año 1991 hasta el 2009. Y, a la vista de sus resultados, se consideraban bien aptos para afrontar el Griego en la selectividad. Ahora, a falta de saber las calificaciones, ya no lo tienen tan claro. ¿Debo pedirles perdón por haberles embaucado?

¿No es eso jugar con los alumnos en un momento importante de su vida académica? ¿Cuándo, desde las alturas universitarias, se entenderá lo trabajoso que es -y más que lo será- mantener encendida la llama de lo clásico en la secundaria?

Es verdad que de situaciones tan o más difíciles hemos salido. Pero estas cosas duelen, y mucho. Porque respetamos a nuestros alumnos y porque somos unos apasionados de este mundo clásico nuestro.

jueves, 10 de junio de 2010

Domus Baebia: una gran oportunidad

Conozco y valoro desde hace años la labor que hace la asociación Ludere et Discere de Sagunt. Y he tenido el privilegio de ser de los primeros en acudir con alumnos a su flamante  Saguntina Domus Baebia . En su momento, ya di cuenta de esa visita y de las actividades que allí se pueden realizar.

Ahora, desde l'Equip de Clàssiques de l'ICE de la UAB, hacen una propuesta de lo más tentadora al profesorado de clásicas de Catalunya: participar en algunos talleres de la Domus Baebia... en la propia sede de Sagunt, el 9 de julio. Se puede consultar el programa e inscribirse aquí.

Se  realizarán dos talleres, a elegir entre Cocina, Magia, Escritura y Mosaico, girar una visita a Sagunt i disfrutar de una comida romana. Y todo, viaje incluído, por 55€.

La experiencia vale la pena, y el equipo de la Domus Baebia nunca defrauda. No en vano se trata de una actividad única en toda España.

lunes, 7 de junio de 2010

La "decadencia" de las clásicas

Es un tema recurrente hablar con cierta periodicidad de la decadencia de las clásicas en la educación, sobre todo en la secundaria. Antes, era cada nuevo plan de estudios el que cercenaba nuestras materias. Ahora, ya no hace falta: la autoridad de turno, o el equipo directivo del centro, puede ir aplicando la tijera sin ningún rubor.

Son ya muchos los años que llevamos en esta situación, pero la cosa sigue yendo a peor: ahora con la amenaza en bastantes centros de no cursar latín o griego porque la matrícula no llega a X alumnos (¿8?, ¿5?). Los criterios -ya se ve- son puramente económicos. Y en épocas de crisis esos criterios adquieren carta de intocables.

Acabo de leer una entrevista a Jaime Siles, Presidente de la SEEC (Sociedad Española de Estudios Clásicos) en eldía.es de Santa Cruz de Tenerife. Y trata del tema que menciono. Puedo estar de acuerdo en varias cosas (por ejemplo, en la influencia nada afortunada de algunos pedagogos en los actuales moldes educativos; o en la valía de los profesores de secundaria -me consta que los de su zona (Valencia) están entre ellos-). Pero también hay ciertas falacias: habla del gran aumento de estudiantes de clásicas en su universidad. Pero no cita cuántos abandonan esos estudios, decepcionados por lo que encuentran.
Tampoco puedo estar de acuerdo con frases como "cuando los políticos oyen fundamentos y razones, atienden a ellos". ¿Alguien puede constatar semejante afirmación?

Por otro lado, a través del ICE de la Universidad Autónoma de Barcelona (Equip de Clássiques) se viene manteniendo un vivo debate sobre la situación del Latín y del Griego en el bachillerato de Catalunya. Los lamentos son elemento común en todos los comentarios, aunque también hay ideas constructivas. Ya dije ahí en su momento que, cuando los equipos directivos no van en dirección contraria, el profesor de clásicas puede hacer mucho: potenciar (mimar, casi diría) la cultura clásica de la ESO y el Latín de 4º: eso suele dar un número de alumnos para bachillerato nada despreciable. Pero hay que esforzarse, llevar las nuevas tecnologías al aula y utilizarlas con sentido en nuestras materias (blogs de aula, de alumnos, wikis, uso del moodle...), ser capaces de transmitir ilusión, pasión y cariño por lo que hacemos...

No todo está perdido, pero hay que luchar. No por nuestra supervivencia -que también-, sino por el futuro de una educación de calidad. Y ¿quién duda que tenemos en nuestras manos algo importante para que esa calidad sea algo real?