martes, 29 de septiembre de 2009

Tercer aniversario


Anteayer, domingo 27 de septiembre, CHIRON cumplió tres años. Se ha convertido en algo tan cotidiano en nuestra vida que casi me pasa desapercibido. Ha tenido que ser Ana la que nos haya advertido de la efemérides.

Además, justo ese mismo día, la galería de CHIRON en Flickr, alcanzaba las 20.000 fotografías. Y lo hacía con una estupenda imagen de Dioniso subida por Manuel. Como para brindar por el feliz acontecimiento.

En vez de celebrar el nuevo aniversario con autocomplacencia, la ocasión nos debe servir para renovar el ímpetu original, y para agradecer el trabajo desinteresado de tantos colaboradores que hacen realidad CHIRON. ¡Enhorabuena a todos!

jueves, 17 de septiembre de 2009

Salvete!

Esta es una entrada de lo más previsible: parece que muchos sentimos la necesidad de dar cuenta del inicio de curso. Quizá porque en este momento renacen ilusiones (¿quién no ha esperado alguna vez que ese sea el curso de su vida? ¿O, al menos, encontrarse con algun@s alumn@s realmente brillantes?), quizá porque viene a ser como una declaración de intenciones o, simplemente, porque a estas alturas no apetece meterse aún en profundidades. O quizá por todo eso un poco.

Yendo al grano, debo anunciar que este año andaré pluriempleado (a la vejez, viruelas...): ocho horas de latín y otras ocho de griego en bachillerato; cuatro de latín en 4º de la ESO; y tres durante un trimestre de Cultura Clásica en 3º de la ESO. El promedio es de 21 horas semanales y, además, soy coordinador de bachillerato. La compensación: no debo hacer ninguna guardia, y solo estoy en lo que me gusta (que no es poco). La verdad es que me lo he buscado yo, antes de ver cómo alguna de esas materias pasaba a otro departamento en un camino de difícil retorno...

Ya he tomado contacto con todos los grupos, excepto con los de 3º de la ESO, que los tendré en el segundo trimestre.

En segundo de Bachillerato, sobreviven diez alumnos de latín (hace un año eran quince) y cinco de griego (eran diez a comienzos de primero). Todos nos conocemos ya, no hay -ni creo que vaya a haber- sorpresas y el curso no presentará más problemas que los derivados de la pigritia que afecta a más de un@...

En primero de Bachillerato, me he encontrado con 18 alumnos de latín (casi la mitad no lo habían cursado en cuarto -como me temía...-), y 13 de griego. He presentado en sociedad Familia Romana, y hemos hecho ya las primeras páginas para desterrar temores. Es pronto para valorar lo que pueden dar de sí, aunque algunas caras son bien significativas (en el buen sentido...). ¡Ah! Y ya hemos celebrado un cumpleaños.

El latín de 4º de la ESO acoge a 22 intrépidos, lo cual supone más del 20% del total de alumnos del curso. En este caso, veremos si la cantidad es un valor añadido. Como estamos al principio, todo va sobre ruedas y las caras son aún de interés. Incluso los hay que piensan hacer bachillerato científico, y han optado por el latín para hacer acopio de etimologías...

Una novedad de este año: siguiendo con mi intención de mimar a quienes optan por el latín (bastante tienen ya ellos con soportar que les llamen bichos raros, estudiantes de lenguas muertas y lindezas por el estilo), este curso me he permitido regalarles una agenda en latín. La acaba de editar la Unión Europea y, para los interesados, se puede ver más información aquí.

Sé que hay otra, que me habría hecho más ilusión, realizada por el entrañable equipo de Tempore capto, pero no he llegado a tiempo. Otro año será.

Ahora hay que poner en marcha la pesada máquina: echar mano de todos los recursos para dar la vuelta a la inercia estival en la que mucho están aún instalados. Pero eso pasa cada año. ¿Y si esta vez aparece algún diamante, aunque sea en bruto? Desde hace tiempo, me hago a la idea de que este curso es el mejor. Creo que es la única manera de sacar provecho del talento escondido. Porque lo hay.

Un último apunte para quien pueda estar interesado: mañana se inaugura la temporada de enigmas quincenales en el blog dedicado a ello.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Un desconocido y heroico colega

Supongo que a la mayoría de los lectores les pasará lo que me pasaba a mí hasta hace bien poco: que desconocen quién era Varian Fry. Este norteamericano podía haber sido uno de tantos anónimos colegas nuestros (había estudiado clásicas), dedicado a labores de edición en Nueva York y al periodismo, si no fuera porque, en 1935, pudo ver en Berlín cómo se trataba a los judíos en la Alemania de Hitler. A partir de aquí su vida dio voluntariamente un giro radical y comenzaron para él años azarosos.

Hasta 1940, muchos judíos alemanes -y de otros países- se habían refugiado en Francia. Ese año, Alemania invade también el país galo y firma un armisticio con la llamada Francia de Vichy. Poco después, Varian Fry es enviado a Francia por el Comité americano de Rescate de Emergencia, con la misión de salvar a cuantos más judíos pudiera. Allí permaneció justo un año, solo y abandonado a su suerte por quienes le habían enviado. Varian consiguió, no obstante, sobrevivir y recibir en ese escaso tiempo a 15000 judíos, de los que 4000 fueron atendidos por él, y 1000 trasladados clandestinamente fuera de Francia.
Entre estos, se cuentan intelectuales de la talla de Hannah Arendt, Marc Chagall, André Breton, Max Ernst, Peggy Guggenheim, Claude Lévi-Strauss, Tristan Tzara, Arthur Adamov, Darius Milhaud,...

Regresó a EEUU, donde pasó inadvertido como profesor de Latín en un colegio, hasta que falleció prematuramente en 1967, a los 59 años de edad.

El mérito de Varian Fry no tiene mucho que ver con su cultivo de las clásicas (o sí, quién sabe...), pero es bonito conocer la historia ejemplar de un colega.