domingo, 11 de febrero de 2007

PER ASPERA AD ASTRA

En educación, ahora es un tema recurrente hablar sobre la violencia escolar, la poca disciplina que reina en las clases, la desconsideración de los alumnos hacia sus profesores, el bajo rendimiento, y cosas por el estilo.
Y también es frecuente leer que las soluciones vienen de la mano de aumentar los recursos -materiales y humanos- de los centros escolares, reforzar la autoridad del profesor, hacer planes de tutoría respecto a temas como la convivencia, el respeto mutuo, etc., etc.
Cuando oigo o leo cosas de este tenor, siempre pienso que se busca la 'solución' fácil de tapar agujeros o poner remiendos, en vez de ir a la raíz, al origen del problema.

Hace cosa de un mes, leí una entrada en un blog amigo que me llamó la atención: un grupo de alumnos de latín de primero de bachillerato habían hecho el mosaico de la foto con el lema Per aspera ad astra. Y pensé que era un buen lema: hacia lo más alto a través de las dificultades.

La escuela se ha encontrado hoy con unos problemas de origen social, agravados por los espantosos planes de estudio que se han ido sucediendo.
¿Cómo vamos a exigir esfuerzo a un alumno, cuando la sociedad busca el logro fácil y agradable?
¿Cómo se puede pedir respeto a los demás si, fuera de las aulas, se pisan derechos y todo vale para medrar?
Los adolescentes, que necesitan un ambiente de cierta seguridad a su alrededor, ven con frecuencia romperse el matrimonio de sus padres. ¿Será para ese adolescente un valor el respeto a los compromisos adquiridos?
¿Qué ofrece la sociedad a nuestros alumnos? ¿Qué les pone ante los ojos? ¿Objetivos ilusionantes -aunque cueste sacarlos adelante-, o las aspiraciones mediocres y enajenantes de un carpe diem rastrero? ¿No será que una juventud adormecida, apática y sin ambición es más manipulable?

Nuestros alumnos son un reflejo de la sociedad. ¡Y en verdad que da pena ver tanto talento malgastado, tanta ilusión rota, tanto objetivo raquítico..!

Por eso me gustó el lema: Per aspera ad astra. Y la explicación que venía en el blog, que copio literalmente:
Esta expresión resume la frase de Lucio Anneo Séneca en Hercules furens, acto II, v 437 Non est ad astra mollis e terris via: no es fácil el camino que de la tierra lleva a los astros, entendiéndolo así: el éxito es el final de un camino lleno de obstáculos que se consigue sólo con esfuerzo, por eso cuanto más dífícil es un objetivo mayor es la satisfacción al alcanzarlo.

Sería de urgente aplicación para la sociedad en general, pero no estará de más que lo tengamos en cuenta a la hora de trabajar con nuestros alumnos. Lo que tiene valor, cuesta. Lo que se consigue fácilmente, poco vale. Entre otros valores, la adolescencia es la época de la ilusión, de las ambiciones nobles. Es posible poner ante sus ojos el valor del esfuerzo. ¿Por qué no intentarlo, aunque vayamos contra corriente?

8 comentarios:

Amparo Moreno dijo...

Hola Luis! Muchas gracias por mencionar nuestro trabajo.Nos sentimos muy satisfechas de haber contribuido en algo a despertar la reflexión sobre este tema y las reacciones positivas que han surgido a nuestro alrededor.
Saludos

Anónimo dijo...

EXCELENTE POST!!! CREO QUE POR FIN ALGUIEN HA DADO EN EL CLAVO.SI NO SE LE EXIGE AL ADOLESCENTE QUE, ESTÀ EN UNA ETAPA LLENA DE ALTRUÌSMO,EMPUJE Y GENEROSIDAD, TODAS ESTAS VIRTUDES SE PIERDEN EN EL INMENSO OCÈANO DE RELATIVISMO Y MEDIOCRIDAD DE LA SOCIEDAD IMPERANTE Y... DE LA COMODIDAD DE LOS ADULTOS Y EL MIEDO A DECIR NO O A PONER LÌMITES CUANDO CORRESPONDE.

FELICITACIONES.

ELENA

Luis Inclán García-Robés dijo...

Amparo:
Las gracias a vosotros por el excelente trabajo que hacéis.
"Anónima" Elena:
Me alegro de haber 'dado en el clavo' pero, honestamente, creo que no soy el primero, y confío en que no sea el último. Gracias por los halagos.
Luis.

Anónimo dijo...

muy muy buena entrada! me encantó francamente =) soy estudiante y reconozco que es muy cierto esto, me gusta mucho esta frase de hecho ya la conocía y fue por esta misma que en el google he hallado este interesante sitio tuyo. Felicidades y gracias, porque verdaderos maestros-profesores (en toda la extensión de la palabra) como tú son los que necesitamos y claro, nosotros también necesitamos como estudiantes poner mucho de nuestra parte.

Bien, saludos y seguiré revisando con más tiempo, que más hay por aquí.

Anónimo dijo...

La verdad es que este "debate" me recuerda a la expresión que -en mi ámbiente- ha acuñado él (aunque no niego que quizás no sea el primero): Hijos de la logse.

Yo pertenezco a una de las últimas generaciones de la EGB, el BUP, el COU y Zás, leche contra la fachada de la facultad. Y siempre recuerdo una anécdota de mis últimos días de COU que me pareció graciosa en el momento, y que ahora; con perspectiva pierde gracia y gana gravedad. En unas charlas de orientación universitaria un profesor de la UCA (Universidad de Cádiz) resumió un bonito discurso de unos 10 minutos en una frase excesivamente clara, directa -pero no por ello falta de jugo- : "Solo pedimos que los nuevos alumnos sepan leer y escribir".

Creo que algunos valores interiores se aprenden de la observación y la lectura; pero retomando las palabras del docente...¿Que se puede esperar de unas generaciones que animadas por algunos aspectos no saben escribir y no prestan atención al hacerlo? Si a algo tan básico como la comunicación no le prestan atención ¿que nos hace pensar que van a tener en cuenta los valores importantes de la vida?

Con respecto al mural, he llegado a esta web, de rebote buscando la traducción del lema y como a veces me pasa cuando "buceo" en internet, no recuerdo porque la buscaba. Mi mas sincera enhorabuena al grupo de estudiantes por su trabajo y por el mural; sobre todo porque ayudan a reflexionar...

Un saludo a todos.

Iacomus dijo...

He visto tu blog navegando por google , y lo que cuentas es muy interesante.

Mis padres son profesores de lengua y tienen opiniones muy similares a la tuya; yo, soy un alumno de Bachillerato de Humanidades y tengo la suerte de contar con unos buenos profesores y un ambiente de trabajo notable, así que en cierto modo esos problemas no me afectan.

Sin embargo, deseo ser profesor en un futuro y desearía tener unos alumnos interesados, ansiosos por saber. Quizás es una utopía, pero yo intentaré contribuir a que se haga realidad.

Si tienes tiempo, échale una ojeada a mi blog de historia y arte; estoy seguro que será de tu agrado.

Anónimo dijo...

Es irónico no? Cruzando mares y en otro continente me encuentro yo en Argentina con un sistema educacional similar, del cual me acabo de recibir y realmente puedo decir que mi educación secundaria fue muy pobre. Que desgracia realmente el ver como nos manipulan políticos como ovejas, todo por hacernos cada vez más ignorantes y desesperanzados por conveniencia de ellos.

A todo esto, es un muy interesante mensaje el dado en este blog, después de todo en este país los adolescentes (como yo) en verdad no nos exigen nada y además no nos enseñan a exigirnos a nosotros mismos, a tener interés por un estudio y realizarlo con ahínco. Esta casi perdida la idea de que lo bueno se logra luego de un arduo esfuerzo. Convengamos además que los profesores no se dedican a enseñar estas ideas ni practicas, ni exigir lo realmente debido para tener una educación decente.

Este sistema también presenta un importante conflicto a la hora de poner en marcha estudios universitarios, dado que es un salto de nivel tan impresionante que una gran parte de los estudiantes abandonan o reprueban por no poder seguir el ritmo y las exigencias de las carreras.

En verdad se necesitan más profesores como usted.

Es mi precaria reflexión, espero sea apreciada. Me voy a tomar el atrevimiento de dejarle mi dirección de MSN, si es que no le molesta me interesaría tenerlo como un contacto.
La dirección es: Von.Meyer@hotmail.com

Desde ya, mis mas cordiales saludos
Alex W. Myers

Dr. Miguel Soto dijo...

Amigos de España, les escribo desde Chile y puedo dar Fe y Cuenta del "per aspera ad astra" influenciado en las vidas de muchas generaciones de jóvenes por estas tierras. Quiero dar un gran homenaje al gestor de esta máxima : el Profesor Julio Orlandi Araya
http://www.liceoaleman.cl/2006/orlandi/orlandi.htm

En mi caso particular influenció para que a partir de una modesta familia de clase baja yo llegara a ser un reconocido Dr. en el ámbito de la ortodoncia llegando a crear el Instituto Chileno de Ortodoncia Clínica cuya filosofía es hacer accesible el tratamiento a todas las personas sin importar su condición social. Hacemos un aporte concreto a la sociedad chilena posibilitando cambiar la historia de muchas vidas. Dentro de una de las más conmovedoras anécdotas tenemos el caso de un niño que se iba a quitar la vida por el aspecto de sus dientes torcidos y que al haber encontardo nuestra página web vió una salida a su situación, recuerdo que esto lo supe unos 3 meses después de empezar su tratamiento a lo cual devolví su dinero diciéndole que sería Dios quien me pagaría.......