Hace ya bastante tiempo, leí un artículo muy atinado (como siempre) de Aníbal de la Torre sobre los problemas de nuestro sistema educativo. Creo recordar que había muchos diagnósticos acertados, pero me llamó especialmente la atención uno. Más o menos, venía a decir que si los adolescentes se dedicaban al botellón, la medida a tomar era que no dejasen el suelo hecho un asco...En nuestro mundo educativo hay muchas pseudo-soluciones de ese tipo que intentan mirar hacia otro lado, desviando la atención del problema real. Se me ocurren algunas:
Hay mucho fracaso escolar en la ESO y son bastantes los alumnos que no logran culminarla. La respuesta que suele dar la administración educativa consiste en incentivar (a veces económicamente) a los centros que más aprueban. Con lo que el nivel va inexorablemente bajando.
La atención de los alumnos está por los suelos: repartamos portátiles a todos para que tengan su juguetito. Además, dicen, se ahorra en libros porque los textos digitales son mucho más baratos. Hace pocos días leí que, en previsión de un mal funcionamiento de internet, es mejor que los alumnos dispongan también del libro convencional...
Ante determinadas conductas de riesgo, se montan talleres, campañas, etc., (habría que discutir si eso le corresponde al centro escolar) para favorecer el uso responsable de tabaco, alcohol, sexo, drogas...). ¿Cuál es el uso responsable en esas edades?
La desatención de muchos jóvenes por parte de sus padres se intenta solucionar cargando sobre la escuela funciones que no le son propias, y que están más próximas a las de guardería de adolescentes o similar. Nuestros centros se están convirtiendo en muchas cosas, menos en lo que les toca...