lunes, 30 de diciembre de 2013

Más sobre vocación y pragmatismo

¿Qué es lo que deseo? Con estas palabras del narrador acaba el video insertado a continuación. No hace mucho, publiqué aquí mismo una entrada titulada La utilidad de lo presuntamente inútil, a raíz de la aparición de un informe de la American Academy of Art and Sciences,  de los EEUU. La idea de esa entrada iba por el mismo camino que el video: ¿qué harías de tu vida si el dinero no importara?



A más de uno, afirmaciones como las que se hacen más arriba le parecerán pura utopía, exagerado romanticismo, muy poético pero absolutamente inviable: cada día hay necesidades perentorias que cubrir... 

Pero ¿a qué meta nos ha conducido -y aún nos lleva- una civilización utilitarista, práctica a rabiar, donde prima el rendimiento material y todo afán lucrativo no tiene límite?

¿No valdría la pena pararse un poco, pensar, ver hacia dónde vamos y rectificar lo que haga falta?  Es decir, procurar ser algo más felices y menos ricos. O, al menos, intentarlo.

Eso debe pensar Nuccio Ordine, que ha publicado un ensayo titulado La utilidad de lo inútil. Manifiesto. El título ya explica claramente el contenido. He aquí un breve y significativo párrafo:
En el universo del utilitarismo, en efecto, un martillo vale más que una sinfonía, un   cuchillo más que una poesía, una llave inglesa más que un cuadro: porque es fácil hacerse cargo de la eficacia de un utensilio mientras que resulta cada vez más difícil entender para qué pueden servir la música, la literatura o el arte.
Habrá que leerlo para reafirmarse en las propias ideas, aunque pienso que les sería más útil a quienes mueven los hilos de la política, de la educación y de las ideas. Desgraciadamente, no creo que estén por la labor...