jueves 24 de febrero de 2011

¿Crisis de las clásicas? ¿Qué crisis?

Desde tiempo inmemorial, los profetas de desgracias vienen pronosticando el fin de nuestras materias. Expresiones como lenguas muertas, el latín para los curas, ¿eso aún se estudia?, etc, etc., no son otra cosa que deseos subconscientes (¿o quizá conscientes?) de quienes querrían matar y enterrar cuanto huele a culturas y lenguas clásicas.

Es evidente que nuestros estudios no son mayoritarios (ni falta que hace) ni proporcionan una situación económica boyante de por vida (creo que tampoco hace falta).
Pero hay que decir bien alto que esa minoría que enseña y aprende latín, griego y cultura clásica pocas veces ha estado tan viva, tan emprendedora y tan motivadora como en estos momentos. Unos pocos ejemplos, sacados de noticias recientes:

1. Son varios los centros que participan en programas estatales o europeos cuyo objetivo gira alrededor del mundo clásico. Como ejemplo, el IES Melchor de Macanaz, de Hellín, que ha obtenido varios premios por su proyecto etwinnig "Tandem".

2. Acaba de terminar el concurso "Odisea" entre alumnos de secundaria, que se va extendiendo cada vez más por la geografía española.

3. Pero hay más concursos: por ejemplo, el titulado "El gran Julio César", o el Concurso-Maratón "La cultura clásica".

4. Por otro lado, se acaba de abrir la inscripción para participar en los próximos Ludi Saguntini, cita imprescindible para quien desee asistir con sus alumnos a talleres y representaciones de alto nivel: no hallarán un ambiente parecido ni más motivador.

5. Los festivales de teatro grecolatino han ido proliferando cada vez más, lo cual prueba su buena salud y una asistencia notable. Algunos de los más conocidos: el organizado por Prosopon en varias sedes; el primogénito de los festivales: el de Segóbriga, también con diferentes sedes; los de Andalucía (por ejemplo, el de Itálica o el de Baelo Claudia); el de Mérida, organizado por el IES Santa Eulalia; o el de la Fundación CRETA, que se celebra también en diferentes sedes.

6. Y no puedo olvidar una realidad pionera y única en su género que, además, puede llevarse a cabo a lo largo de todo el curso escolar. Me refiero a la Domus Baebia Saguntina, que ofrece a alumnos de las más diversas edades la oportunidad de trabajar la antigüedad clásica mediante espléndidos talleres. Una actividad altamente recomendable.

Todo esto ¿anuncia crisis? Añadamos a lo dicho realidades tan contrastadas ya en la red como Culturaclasica.com, Palladium, Chiron, Labyrinthus, Grammaticus... y un larguísimo etcétera. ¿Hay quien pueda dudar de la excelente salud de las clásicas?

jueves 17 de febrero de 2011

Reencuentros

Anteayer estuve de nuevo en mi antiguo instituto. Me habían invitado a dar unas charlas a alumnos de segundo de bachillerato, con objeto de motivarles y ayudarles en la toma de decisiones de cara a su futuro más inmediato.
Desde principios de curso no pisaba aquellos lugares tan familiares, y la verdad es que pasé una mañana estupenda.

La excusa de mi visita creo que resultó bien: siempre es grato ayudarles, motivarles, abrir horizontes, despejar dudas... Pero lo mejor fue el contacto humano con casi todos los profesores conocidos y con un buen número de alumnos que también lo fueron míos hasta hace bien poco.

Resultaron entrañables los constantes saludos, más o menos largos, de esos alumnos que me explicaban su vida académica de este curso, sus aspiraciones, sus temores...

Pude estar unos minutos al final de la clase de Griego de segundo  y constatar el buen ambiente reinante. Vino a ser como retroceder unos meses...

Puede dar la impresión de que añoro las aulas, los alumnos... En parte es verdad, porque es imposible olvidar de repente cuarenta años de actividad. De todas formas, siempre hay ocasiones para seguir en contacto. Por ejemplo, con este  blog. Y con otras cosas: mañana me reuniré con un grupo de mis antiguos alumnos alrededor de un café. También eso está bien.

jueves 10 de febrero de 2011

¿Vuelve Septiembre?

Antes de que la LOGSE se hiciera con el mando en los centros escolares, en la enseñanza secundaria había una cosa llamada exámenes de septiembre, que los alumnos actuales, en su mayoría, desconocen. Pues bien, parece ser que en Catalunya se quiere reinstaurar tal costumbre, dado el notorio nivel de fracaso, sobre todo en la ESO.


Para no mantener la intriga, dejo claro ya desde el principio que estoy a favor de esos exámenes de septiembre. Y mucho más después de ver cómo han ido las cosas desde que no están. Por supuesto que su ausencia no es la razón última del descalabro escolar, pero es una de las gotas que acaban colmando el vaso.


De entrada, creo que es bueno que al alumno no le salga gratis su vagancia en el mes de junio. Como sí le sale ahora. ¿Para qué esforzarse, pues? Y es bueno que esos alumnos no pierdan del todo el contacto con los libros durante el verano. Quizá al siguiente curso su planteamiento del estudio sea otro... Y, por supuesto, ayuda a los alumnos de 2º de bachillerato, a quienes de abre la puerta para hacer la selectividad también en septiembre.


Leo que en Valencia, donde sí que hay exámenes de septiembre, se están planteando justo lo contrario: quitarlos. Razón: sólo los supera el 9% de los suspendidos. Pues, sinceramente, no me parece una cifra despreciable. ¿Se supera ahora el 9% de aprobados en ese sucedáneo-de-exámenes de finales de junio? Me refiero a aprobados no regalados. Pues me atrevería a decir que no...


Hoy mismo, en una encuesta de La Vanguardia, se preguntaba al lector si aprobaba la recuperación de los exámenes de septiembre. A esta hora, el SÍ gana por un abrumador 95%.


Algo puede ayudar a reintroducir la cultura del esfuerzo, digo yo..., aunque seguro que la medida tiene detractores.