domingo, 21 de junio de 2009

Sobre incongruencias y motivos de temor

La publicación de las ponderaciones de las materias de selectividad en Catalunya ya han levantado las primeras reacciones entre el profesorado de clásicas. Y supongo que, no tardando mucho, otros se unirán a las quejas.

En un intento de no perjudicar a unos alumnos que comenzaron su bachillerato sin tener noticia de lo que ahora se publica (lo cual ya debería ser delito), la lista de las ponderaciones tiene una validez de dos años, y considera materias con baremo 0.2 las que hasta ahora eran asignaturas de modalidad obligatorias. Es el caso, en el bachillerato humanístico, del Latín y de la Historia del Arte. Y por eso, el Griego figura siempre con 0.1.

Sin embargo, no hay en el acuerdo del Consell Interuniversitari de Catalunya mención alguna a la situación de bastantes alumnos que eligieron una modalidad de bachillerato que ahora les resulta equivocada. Me refiero, por ejemplo, a quienes optaron por el bachillerato Social y Humanístico, con la idea de cursar estudios de Psicología (ahora adscrita al bachillerato de Ciencias de la Salud). O a quienes desean hacer Magisterio, estudios a los que se accedía desde cualquier modalidad de bachillerato, y ahora se hace únicamente desde el Social y Humanístico. O a los que desean estudiar Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (antes INEF), que ahora deberán cursar el bachillerato de Ciencias de la Salud, cuanto anteriormente podían acceder desde cualquier bachillerato.

Para los profesores de clásicas, desgraciadamente avezados a los recortes, el temor viene por la situación del Griego: muchos alumnos (¡y muchos centros!) lo dejarán de lado, ante otras opciones que ofrecen una mayor rentabilidad para acceder a la Universidad. De todas formas, un análisis más sereno y sensato, nos dice que esto no es así, al menos en la mayoría de los casos: ¿qué alumno, que desee realizar estudios humanísticos en la universidad, necesitará acudir a la fase específica (voluntaria) de las PAU? Por tanto, para ese alumno, la valoración de una materia con 0.1 ó 0,2 resulta irrelevante. Pero, claro está, esto hay que explicarlo...

Parece ser que las universidades quieren tener listas las ponderaciones definitivas (2012 en adelante) para el primer trimestre del próximo curso. No desearía hacer predicciones catastrofistas sobre el Latín, pero me temo que su presencia con ponderaciones 0.2 bajará sensiblemente...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Si a la hora de la verdad "es igual", ¿por qué no ponen a todas las materias 0.2 y entonces realmente son iguales? ¡Vaya tela marinera!

Mertxu dijo...

Eso mismo pensaba yo anoche. No caigamos en el desánimo, expliquémos bien la situación... Mira, yo tengo un alumno que va a estudiar clásicas y ¿ sabes cuanto ha sacado en selectividad? 7.81 la 2ª nota más alta de nuestro centro ( no necesitaría ponderar nada, de nada)
Lo que nos va tocar hacer es mucho trabajo de información ( pasando de los orientadores), informar; explicar, contestar...y esperar que el criterio del alumnado sea tenido en cuenta.
Un beso...y a seguir luchando