sábado, 14 de febrero de 2009

Todo un detalle

Hace unos días, recibí un mensaje de Alèxia, una alumna de latín que acabó bachillerato el curso pasado. El motivo era peculiar: traduzco literalmente un párrafo de su misiva:
...En Navidad descubrí un grupo de música que se llama Manel y, en su Cd "Els millors professors europeus" hay una bonita canción que se llama Roma que, cada vez que la escucho, me recuerda todo lo que nos explicabas en clase sobre la antigua Roma. Realmente creo que, cuando estos pequeños detalles te hacen pensar en lo que has vivido y con quién lo has vivido, vale la pena compartirlo. La canción en sí tiene una magia especial; de hecho habla por sí sola: 'Son las cosas buenas de pasar a la eternidad...'
Te adjunto la canción y espero que te guste.
Luego, me puse a escuchar con calma esa canción y, verdaderamente, me gustó. Es toda ella una referencia a la vida en la antigua Roma. No me resisto a traducir del catalán algunos fragmentos de la letra:
Si hubiera nacido en Roma
hace más de dos mil años,
viviría en un imperio, tendría un esclavo
y ánforas en el patio llenas de aceite y vino,
y una estatua de mármol dedicada a mí (...)
No tendría olor a champú tu cabello dorado,
y ofreceríamos bueyes a los dioses,
brindaríamos con soldados

y nos despertaría un carro subiendo por el empedrado.
Y los turistas se hacen fotos (...).
Son las cosas buenas de pasar a la eternidad.
Y la guía les enseña el mosaico del comedor.
Se retratan y pasean por nuestra habitación.
Y ahora un niño dibuja a lápiz, en la sala del museo,
el brazalete de esmeraldas que te envolvía el pie.
Como el lector ya estará suficientemente intrigado, pongo abajo el enlace a la canción para que la disfrute. De todas formas, tanto como la música (o más), me gustó el detalle de Alèxia.


10 comentarios:

Ana dijo...

¡Qué hallazgo! Gracias a Alèxia y a ti por difundirlo. Ya imagino la cara de uno de mis alumnos :-)

santi dijo...

Un detall molt emotiu, el d'Alèxia per recordar-te i el teu per compartir-lo.
Salutacions.

Magdalena dijo...

¡Qué maravilla! Me refiero tanto a la canción como a las relaciones que se establecen generalmente entre los profesores de clásicas y sus alumnos, que perduran en el tiempo, mejorando con los años. Será ese toque especial de humanidad que se respira en nuestras aulas :-)
Un saludo

Anónimo dijo...

M'alegra veure que et va agradar la cançó i aquest petit detall. I més, veure que el comparteixes amb gent que sabrà apreciar-lo.

Si puc em passaré pel Cendrassos aquesta setmana que ve... encara no sé ben bé el dia, però ja t'avisaré.

Que vagi molt bé Lluís, merci per l'entrada, m'ha fet molta il·lusió.

Alèxia

Hermes dijo...

Añoranza, añoranza...

Luis Inclán dijo...

Me alegro de que os haya gustado la canción. Y veo que también valoráis el detalle de Alèxia. Hermes: ¿quién añora a quién?
Gracias por vuestros comentarios.

Susana Losada dijo...

Enhorabuena, Luis, por tener alumnos como Alexia, eso es lo que le pasa a los buenos profesores. Enhorabuena también a Alexia, por haber aprendido tanto. Gracias a los dos por la canción

Daniel Lagoa Martínez dijo...

La canción, preciosa y el detalle, un detallazo. Claro, que también es cierto que cada uno tiene lo que merece y uno tiene esa calidad de alumnos es porque sus méritos habrá hecho. Felicidades.

Daniel Lagoa Martínez dijo...

La canción preciosa y el detalle un detallazo. Claro que cada uno tiene lo que merece y seguro que si uno tiene esa calidad de alumnos es porque ha hecho sus méritos.

Luis Inclán dijo...

Susana y Daniel:
Demasiados halagos en vuestras cariñosas palabras... Los alumnos no los escoge uno: en todo caso, te escogen a ti, si ven que te preocupas de ellos. Verdaderamente, en muchas ocasiones somos afortunados con algunos alumnos a los que tenemos la suerte de enseñar y formar un poquito.
Gracias por vuestras palabras.