martes, 29 de enero de 2008

LEY DE EDUCACIÓN Y HUELGA

Los sindicatos mayoritarios en el ámbito de la enseñanza han convocado en Catalunya una huelga del profesorado para el próximo día 14 de febrero.
¿Cuáles son sus razones para ir en contra de la proyectada Llei d'Educació a Catalunya? Estas son las que da el sindicato mayoritario en esta Comunidad Autónoma:

1. Que se pretende establecer una gestión jerárquica y empresarial de las escuelas, en vez de aumentar seriamente la inversión para cubrir las necesidades de centros y alumnos.
2. Que la futura ley abre vías de privatización de la educación porque promueve formas de gestión privada de los centros públicos.
3. Que la administración quiere eludir su responsabilidad, traspasándola a los propios centros.

Al primer apartado no le veo el sentido: ¿qué entienden por gestión jerárquica y empresarial? ¿Un sistema que reduzca el desbarajuste existente en disciplina, orden, falta de motivación, etc? Pues quizá... ¿Se referirán a mayor poder de decisión del equipo directivo en la gestión de medios, dotaciones, etc? Bienvenido sea. Y sobre las inversiones, ¿cuándo han sido más cuantiosas que ahora y cuándo hemos tenido unos resultados académicos peores que los de ahora? ¿No será el problema más social que otra cosa?

El segundo punto es más de lo mismo respecto al primero, aunque no se sabe bien qué gestión privada se llevará a cabo en los centros públicos. El documento de bases habla de forma muy genérica de que algunos organismos (como los ayuntamientos) o sociedades y cooperativas puedan llegar a participar en la gestión de los centros...

Y, en cuanto al tercer aspecto, ¡ojalá! Ojalá sea cada centro quien tenga la mayor responsabilidad en sacar adelante su tarea, sin esperar a que las soluciones lleguen tarde y mal. ¿Y capacidad de los centros para contratar a algunos profesores? A lo mejor, puede ir bien.

Pero lo más grave es que los sindicatos convocantes ni mencionan las verdaderas causas de la situación actual:
1. La falta de cultura del esfuerzo entre los alumnos, propiciada por un sistema que premia la enseñanza lúdica y que olvida el valor del trabajo (reflejo de la sociedad, por otro lado).
2. El continuo ir y venir de planes educativos y de fórmulas pedagógicas instaladas en la utopía y en la rousseauniana creencia de que el hombre en un angelito por naturaleza.
3. La falta de incentivos, entre otras cosas, para que el profesorado se perfeccione y se forme en una didáctica más acorde con las necesidades actuales.

El pasado 23 de enero, aparecia en La Vanguardia un interesante artículo de Salvador Cardús, titulado "Sindicatos contra maestros". Entresaco unas ideas (los subrayados son míos):
"Pero no son solo las antiguas ideologías lo que frena los buenos propósitos, sino los tópicos probadamente falsos. Por ejemplo, que la calidad de la escuela se garantiza con más presupuestos, o con menos alumnos en el aula, o discutiendo cuantas horas debe darse de cada materia, o creyendo que el debate principal está entre si escuela pública o privada. El reciente informe McKinsey "Como los mejores sistemas escolares del mundo han conseguido llegar hasta arriba", prueba que los tres pilares fundamentales para conseguir una buena escuela son: la calidad de sus maestros, su posterior desarrollo profesional y la capacidad del sistema para detectar de una manera precoz a los alumnos con dificultades y atenderlos desde el primer momento".
(...)
"Son también los prejuicios ideológicos los que explican la precipitada reacción de los sindicatos de la enseñanza al convocar una huelga para el 14 de febrero para protestar por las líneas básicas de la nueva Ley de Educación que el Departamento ha dado a conocer. Los propios sindicatos han afirmado que se trata de una huelga ideológica y no reivindicativa. Y, en parte, es cierto: es la defensa de una ideología que lleva años impidiendo que el sistema educativo sea capaz de leer la realidad objetiva y de ofrecer soluciones".
Sinceramente, no me convencen los argumentos en favor de esta huelga. Es más, los considero equivocados, desfasados e injustos hacia una ley que, con todas sus deficiencias -que las tiene-, puede ayudar a paliar algunos de los males de nuestra maltratada enseñanza.
O sea, que el día 14 no haré huelga.

"…ceterum censeo Theatrum Saguntinum non esse delendum!"

4 comentarios:

eduideas dijo...

Hay otras cosas que también motivan para ir a la huelga: los centros de inmigrantes son un buen ejemplo

Ibérico dijo...

¡Todos a la huelga!

Verlo y no creerlo dijo...

Se propone que los directores puedan elegir a los profesores, funcionarios con oposición, según el perfil del centro. Terrible y retrógada medida que repite una idea inmunda: cada zona o pueblo o ciudad , LOGSE decía, se adecuará a su entorno. En román paladino y escuchado varias veces: para qué van a ir a la universidad los que viven en el extrarradio de Barcelona, mejor a ciclos, alucinante. Fíjese si no en la propaganda de ciclos, ya nadie en el gobierno anima a estudiar bachillerato, sospechoso...

Lo de "jerarquía" es el poder omnívoro de un compañero elegido director ya no por el claustro, sino por el poder de arriba, no son tontos, no. Escuchado en mi centro: si te portas mejor y no das la lata, te firmaré la petición para continuar el próximo curso aquí. Y así ad infinitum.

Las empresas pueden controlar los centros de ciclos formativos, de hecho ya lo hacen, para conseguir mejor efectividad según sus intereses. De aquí la privatización y la intromisión de "poderes" ajenos a la enseñanza. No quiero aburrir más, aparte de decir que el artículo de Cardús está escrito con muy mala baba, de un profesor universitario y pelota de todos los gobiernos y que no ha pisado nunca un centro de secundaria, y se nota: como muchos pedagogos de salón teóricos que ni huelen el ambiente real de una clase.

Finalmente, les recomiendo la lectura de "Borriquitos con chándal" de Rafael Sánchez Ferlosio.

Gracias por su blog y por la posibilidad de dejar comentarios.

planseldon dijo...

Hay algo que me asusta mucho: eso del incremento de autoridad de los equipos directivos sobre el resto del claustro.
Hasta ahora una de las ventajas que teníamos los profes en la escuela pública era que podías mirar cara a cara y sin temor al equipo directivo. Si eso cambia y el resto de los problemas continúan (y van a continuar, porque lo que está pasando en la escuela no se arregla cambiando SOLO el modelo educativo), me temo que este trabajo puede llegar a ser verdaderamente insoportable (por desgracia pra muchos compañeros ya lo es).
Un saludo y enhorabuena por el blog.